Los paladines de la justicia se asombran y aborrecen lo mal que votaron aquellos “imbéciles” que pusieron a este liberto sujeto despreciable en el poder.
Los mismos imbéciles que hasta ayer eran los más esclarecidos y los más inteligentes, cuando a ellos eran a quienes votaban –a los paladines de la justicia–.
Mientras que lo curioso y paradójico es que los que hoy gobiernan son producto de los que antes estuvieron gobernando, demostrando así que hay una crisis política que ninguno de los partidos se atreve a mencionar. Y es que esa crisis los excede a ellos mismos, que no se trata de ser justos, libertos o conservas.
La crisis política es de los partidos tradicionales y aun de los engendros que aparentan ser algo nuevo. Todos juntos representan la crisis y el fracaso de un sistema económico que no tiene nada más que ofrecer a esta humanidad. Una humanidad diezmada por el hambre, las guerras y la creciente y letal deshumanización.
A sabiendas de que venimos desde allí, desde ese pasado, un pasado tan virtuoso para muchos y tan horrendo para otros –que traía consigo algo del futuro que se venía–, y que hoy nos entrega este presente. Un presente que pareciera tan virtuoso para algunos, muy pocos debo decir. Y tan horrendo para otros, la gran mayoría, también he de decir. Este presente que algo del pasado tiene. Y ese pasado, que algo del futuro traía consigo, son la clave para tratar de entender y torcer ese aparente destino que no es tal. Un destino que no existe, que no está determinado, y que podemos cambiar. Porque si el pasado nos enseña algo es que: “Las cosas se logran en el terreno de la memoria, para no repetir la historia, y en el de la lucha permanente para asegurarnos el futuro; que las conquistas primero se luchan, y después se defienden, y nunca, pero nunca se pierden”.
Nos urge mirar y escuchar a otros; juntarse y organizarse con los laburantes, los sectores populares, desocupados, etc.
Es prioridad organizarnos y politizarnos. Tenemos que ser nosotros el próximo pasado que lleva consigo algo del futuro, un futuro que será un presente para una humanidad mejor, libres de este presente y de aquel pasado.
Rubio Dionisio G. (Manuscrito)
Rubio Nahuel G. (Redacción)
Saladillo












