La empresa Marote de Saladillo, dedicada al diseño y la fabricación de productos con plástico reciclado, celebró un gran paso en materia de inclusión y lo transmitió con muchísima felicidad.
Después de más de un año de compromiso, el joven Nazareno Peralta, ex alumno de Escuela Especial N°501 Helen Keller, firmó su primer recibo de sueldo.
“Un hito enorme para él, para nosotros y para toda la comunidad. Gracias a Juan Domínguez, responsable de Personal de la Municipalidad de Saladillo, a Lucas Hansen, docente de la Escuela 501 y, especialmente, a la familia de ‘Naza’ –Daniel, Alicia y Belén– por confiar, por acompañar”, expresó Luciano Bochicchio, fundador y coordinador de Marote Diseño Responsable SRL.
Nazareno comenzó meses atrás a trabajar en esta empresa de producción sustentable, cuya planta fabril funciona en Ruta Nacional 205, Colectora Eva Perón 2454, en el marco de un convenio entre la Escuela Especial y el Municipio.
Tras la finalización del contrato, el joven pasó satisfactoriamente todas las pruebas y hoy forma parte de planta permanente.
“Desde que trabaja en Marote, se vieron cambios importantes. Agradecemos el lugar que le proporcionaron”, expresó el padre de Nazareno, en un video difundido por la empresa.

“¡Estoy feliz!”, afirmó Alicia, la mamá. “Le pido a las empresas que se animen, que no tengan miedo. Así como empezó Naza, se les puede dar la oportunidad a otros chicos (con discapacidad). Muchas veces golpeás puertas y no te dan trabajo. Los miran con otras caras. Por eso les digo que se animen, porque ellos tienen mucha capacidad y pueden llegar a mucho más”, afirmó.
“Es importante que tengan un trabajo, porque se sienten más responsables. Naza concurre de lunes a viernes y no quiere faltar, aun estando enfermo. Es muy cumplidor”, subrayó.
“Es un tipazo, muy buen compañero. Siempre tiene predisposición para ayudarte y trabajar en equipo. Transmite mucha alegría. Pone sus canciones siempre. La verdad que estamos muy contentos”, enfatizaron sus compañeros de planta.
“Nosotros también estamos contentos de que hayan confiado, porque somos una empresa chica, joven, con otros valores y otra impronta, con relación a las empresas tradicionales. Es por eso que abrimos las puertas a este tipo de iniciativas”, remarcó Bochicchio.
“Este logro demuestra que cuando una empresa se compromete en serio con el triple impacto, los resultados son reales, visibles y transformadores. Así lo hacemos en Marote. No es un lema: es práctica diaria. Personas, planeta y economía, caminando juntos, con transparencia e innovación.”






