El Gobierno nacional avanzó con una nueva etapa de su plan de concesiones viales y, desde este miércoles, el consorcio privado Corresur ya se hizo cargo del mantenimiento de la Ruta Nacional 205, la Autopista Ezeiza-Cañuelas, la Autopista Riccheri y la Autopista Jorge Newbery.
La concesión quedó en manos del consorcio integrado por Concret Nor SA, Marcalba SA, Pose SA y Coarco SA, que tendrá la responsabilidad de operar, mantener y ejecutar las obras de modernización durante los próximos 20 años.
Según informó el Gobierno, todas las inversiones en los 1.871 kilómetros de ruta estarán a cargo de las empresas adjudicatarias, sin aportes ni subsidios del Estado nacional.

Comenzaron las obras en la Ruta 205
En paralelo con el inicio formal de la concesión, la empresa Corresur, responsable de la operación del corredor, comenzó este miércoles con los primeros frentes de obra sobre la Ruta Nacional 205.
Los trabajos iniciales se desarrollan entre los kilómetros 61 y 103, donde se realizan tareas de bacheo superficial, calce de banquinas, sellado de grietas, fresado y renovación de la señalización horizontal y vertical. Además, se puso en marcha una obra civil en el sector del peaje de Uribelarrea.
Peajes
En paralelo con las obras viales, la empresa inició la transformación tecnológica de sus estaciones de peaje. Desde el primer día, todas las cabinas operan sin efectivo: el pago se realiza exclusivamente mediante medios electrónicos, tarjetas de crédito y débito con tecnología contactless o códigos QR a través de billeteras virtuales.
Las estaciones de Agüero, Tristán Suárez, Uribelarrea, Cañuelas e Hinojo serán las primeras en incorporar los nuevos dispositivos, aunque TelePASE sigue siendo el medio recomendado para una circulación más ágil. Quienes no cuenten con ese sistema, deberán gestionar el pago a través de la web de la concesionaria.
La concesión de Corresur se enmarca en la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones, el esquema de inversión 100% privada que impulsa el Gobierno nacional para modernizar la infraestructura vial sin aportes del Tesoro.
La empresa reemplaza a Corredores Viales SA, la empresa estatal que hasta el 30 de junio operaba estos tramos. El desafío que tiene por delante no es menor: años de mantenimiento postergado en rutas que son vitales para la economía de la región y que los usuarios recorren a diario esperando mejoras concretas.














