Este fin de semana, se cumplen 9 años de la llegada del primer contingente turístico a Saladillo, a través de una agencia de viajes de Buenos Aires.
Ocurrió el fin de semana largo de 2017, con motivo del feriado por el Día del Trabajador, por iniciativa del doctor Alejandro Mariotto.

“Fue una experiencia hermosa que recuerdo con mucha emoción”, expresó el abogado, cuya idea surgió tras una visita a la pequeña localidad de Gouin, en el partido de Carmen de Areco.
Como turista, en aquella oportunidad Alejandro tomó contacto con la agencia quilmeña Flor de Buenos Aires, que tiempo después trajo a Saladillo el primer contingente con 43 turistas, en su gran mayoría ciudadanos del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), y una coordinadora.
“A partir de esa primera experiencia, quedó demostrado que en Saladillo era posible hacer turismo rural y cultural”, destacó Mariotto.
El viaje incluyó tres días y dos noches, donde los turistas citadinos recorrieron, a través de visitas guiadas, las localidades de Cazón, Álvarez de Toledo y Polvaredas, y en la ciudad estuvieron en El Chivo Café (Museo del Chevrolet), Casa Soba, la planta de helicópteros de Cicaré, el Museo, entre otros.

La experiencia fue tan encantadora que muchos visitantes, más adelante, regresaron. Ese mismo año, se hicieron otras visitas turísticas sumándose también la agencia Tiempo de Conocer, de CABA.
El contingente más chico fue de 16 personas y el más grande de 43. Siempre se alojaron en hoteles de la ciudad de Saladillo y comieron en restaurantes locales, como El Puntal de Álvarez de Toledo y Bar El Luna Park en Polvaredas. En aquel momento, la Dirección de Turismo del Municipio, a cargo de Daniel Carnevali, acompañó la iniciativa coordinando actividades.
“Si hay algo que le gusta a la gente de las grandes ciudades es salir al interior a despejarse. Es una forma de desestresarse. De hecho, conservo fotos de los turistas abrazando el tronco de uno de los árboles más anchos del Vivero Municipal de Cazón. Ellos están acostumbrados a la locura de la ciudad, pero les encanta salir a disfrutar al interior”, expresó.
En torno a estas visitas, en 2019 se declaró a Cazón Pueblo Turístico de la Provincia de Buenos Aires. “El entonces concejal Amaro Sarlo se movió mucho en ese sentido, para lograr el objetivo”, recordó Mariotto.
“Es una lástima que desde la Provincia no se fortalezca a estos pueblos rurales. En su momento, envió carteles y después no mandó más nada. El Municipio tampoco hoy le está dando tanta importancia al turismo, y es una pena por todos los beneficios que esto genera. Saladillo tiene mucho potencial. No estamos lejos de Buenos Aires y eso es un punto a favor. El último contingente grande que vino fue en 2023 y en aquella ocasión también incluimos la plantación de Kiwis Saladillo, que es un lugar espectacular”, subrayó.

“Hay que preservar el patrimonio”
Alejandro expresó que, en lo personal, fue una experiencia muy positiva la que vivió por aquellos años, pero no volvería a impulsarla. “Es más, cuando se hizo la apertura del Pasaje Moreno (a la altura de la estación ferroviaria) tuve una discusión con el Intendente. Le dije que, si modificaba ese sector histórico de la ciudad, no iba a traer más contingentes. Lamentablemente, el Municipio no cuida el patrimonio cultural y el otro día lo comprobé al visitar el Museo. Lo encontré muy pobre. Faltan un montón de cosas, siendo que hay espacio para exponerlas. Yo doné muchos objetos y no están exhibidos. También quitaron los nombres de los donatarios y eso es un error”, manifestó Mariotto.
“Lamento además que no preserven piezas históricas, como los viejos surtidores de Álvarez de Toledo y los cordones de ladrillo de la avenida Alem, por citar algunos ejemplos. El propio edificio de la estación de trenes, se sigue viniendo abajo. Está claro que no hay una política de preservación del patrimonio, algo que está íntimamente ligado al turismo”, cuestionó el abogado.
“Me parece que Saladillo, desde el Estado municipal, debería hacer más por el turismo. Con poco presupuesto, se podrían hacer muchas cosas. Saladillo tiene a Cazón y en ella al Vivero Municipal, que es la perla del distrito”, aseguró.
“El turismo tiene dos facetas: una es la de los eventos y las fiestas populares –que es a lo que está apuntando hoy el Municipio– y la otra es la del turismo receptivo, que se puede explotar durante todo el año. Me parece que hay que fortalecer ambas”, finalizó.












