A raíz de una obstrucción en la red de cloacas, personal municipal de la Subsecretaría de Servicios Sanitarios y Gestión Ambiental de Saladillo destapó la cámara de inspección de la esquina de San Millán y Demaría y se encontró con una desagradable sorpresa.
En el interior, había todo tipo de residuos que obstaculizaban el normal escurrimiento de los efluentes por las cañerías.
“Pedimos a los vecinos que no arrojen residuos a las cloacas, ya que estos objetos ocasionan el taponamiento y rebalse de las mismas. Solicitamos la colaboración de todos para que el servicio funcione”, expresaron.








