Por Carlos Antonio Gorosito – Ex Intendente de Saladillo y ex Presidente de la UCR bonaerense
El Dr. Ricardo Balbín nació en Buenos Aires el 29 de julio de 1904. En consecuencia, hoy se cumple el 122° aniversario de su natalicio.
Ha sido Ricardo Balbín uno de los políticos más importantes del país, por cuyo bienestar trabajó incasablemente y es, sin duda, uno de los próceres de la UCR.
Nuestros próceres fundacionales de referencia: Alem e Yrigoyen. Como dijo alguna vez el Dr. Raúl Alfonsín, el sello de Balbín está en el rescate radical que hizo junto a Crisólogo Larralde. Esa es la persistencia de un radicalismo integrado.
Antes de Balbín, el partido tenía la conducción del Dr. Arturo Frondizi, hombre inteligente, pero que dejó de ser radical antes de asumir la Presidencia de la Nación.
Balbín supo rescatar las ideas radicales y combatió los rasgos autoritarios del peronismo, y por ello pagó con la cárcel. Pero fue el dirigente que comprendió que un adversario político no es un enemigo y que para lograr la unión nacional valía el esfuerzo de todos.
Se abrazó con Perón –su gran adversario– y habló una y otra vez con él. No era una especulación política o un capricho. Habló para ver si podía salvar la democracia en la Argentina, para ver si podíamos convivir en el marco de nuestras diferencias en un mismo país y buscar su crecimiento.
Hoy, al evocar su legendaria figura, debemos entender que la unión nacional constituye el elemento indispensable de la República. Pero no habrá unión nacional ni concordia entre los argentinos, sino logramos que haya justicia social en la Argentina.
Un progresista tiene que conjugar la libertad con la justicia social. Ambas van de la mano, van juntas.

Los correligionarios contemporáneos a mi generación conocen la lucha de Ricardo Balbín. A los más jóvenes, los convoco a indagar en la historia de este prócer del partido y de los padres fundadores de la UCR.
Recordar a nuestros próceres partidarios nos debe llevar a rescatar lo mejor de cada uno de ellos.
Toda vez que la democracia fue avasallada por los fascistas de turno, Ricardo Balbín salió a convocar para rescatarla para el pueblo.
Volvió a lo de siempre como en 1890 a pedir por el sufragio. Ricardo Balbín ha sido el arquetipo del político que rechazó el antipolítico y desde la política supo servir al bien común.
Quizás uno de los desafíos de la hora sea volver a tener políticos como lo fue Ricardo Balbín, con el que naturalmente se podía discrepar, pero nadie puede dudar que estaba al servicio de la democracia de los argentinos.
El 30 de octubre de 1983 también triunfó Balbín, porque recuperamos la democracia a la que consagró su vida.












