Tal como sucedió en oportunidades anteriores, a través del Programa Nacional de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (PRODECO), en base a un convenio entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y el Municipio, se procedió entre ayer y hoy a la destrucción de 330 vehículos.
La compactación se llevó a cabo en el Corralón Municipal ubicado en el acceso Juan Manuel de Rosas, mediante una prensa hidráulica de grandes dimensiones.
El director de Inspección General del Municipio, Fabio Reparaz, precisó que fueron reducidos 30 autos y 300 motos, de las cuales 200 tenían caños de escape antirreglamentarios.

Por la venta de los fardos, el Estado municipal percibirá un monto de dinero determinado que será destinado al Hogar de Ancianos con fines benéficos.
Previo a esta destrucción, la Comuna publicó un edicto y otorgó un plazo razonable a los propietarios de estos rodados para que pudieran regularizar la situación legal y retirarlos.
Sin embargo, como eso no sucedió, se procedió a la compactación. Cabe agregar que todas estas unidades ya tenían más de cinco años de permanecer secuestradas por infracciones, contravenciones y otras irregularidades.

El secretario de Seguridad, Fernando Arrospide, destacó la importancia de destruir estos vehículos que ocupan espacio en el Corralón. “Nos parece una medida conveniente para limpiar y ordenar el depósito. Además, nos permite sacar estos vehículos de circulación, principalmente las motos que no tienen sus papeles al día o son robadas y, por lo general, nos traen problemas. Por eso, la mejor solución es la destrucción”, enfatizó.
El intendente José Luis Salomón recordó que esta es la cuarta compactación que se lleva adelante en los 11 años de su gestión al frente de la administración municipal, totalizando alrededor de 2000 vehículos. “Es un procedimiento que nos sirve para mantener limpio y prolijo el depósito del Corralón y también ganar espacio”, completó.













