Juan Ignacio Páez, “Juani” para la familia y los amigos, tiene 44 años, es médico veterinario, esposo, padre y, desde hace un tiempo, un excelente jugador de golf adaptado que representa con orgullo a Saladillo, su ciudad, en distintos torneos nacionales.
Su vida dio un giro copernicano hace poco más de un año: A raíz de una diabetes tipo 1, tuvieron que amputarle la pierna izquierda apenas por debajo de la rodilla.
Una septicemia obligó a los médicos que lo atendían a tomar la drástica decisión, para salvarlo. No fue nada fácil, porque esa determinación marcaría un momento bisagra en su vida.

Resiliencia
Antes de convertirse en golfista, la vida deportiva de Juani, como buen veterinario y amante de los animales, pasó por la actividad ecuestre. Jugó al pato, al polo, domó caballos y hasta compitió en pruebas de riendas.
Sin embargo, las circunstancias de la vida lo llevaron a alejarse de la actividad y buscar otras alternativas.
Invitado por un grupo de amigos, en 2024 arrancó a practicar en el Saladillo Golf Club.
Debido al problema de salud que acarreaba en su pierna izquierda, producto de la diabetes tipo 1 que padece desde los 11 años, los médicos le recomendaron hacer actividad física.
A pesar de todo, la situación se complejizó y el 14 de mayo de 2025 los profesionales no tuvieron más remedio que proceder a la amputación infrapatelar de su miembro inferior.
Tras la intervención, le colocaron una prótesis y desde entonces Juani se fijó como meta de superación personal volver a sus actividades y, por supuesto, jugar al golf.
La resiliencia, esa capacidad asombrosa de recuperarse, adaptarse a las situaciones adversas y superar los desafíos, fue el motor que lo impulsó.

Argentino mejor clasificado
Gracias al magnífico equipo interdisciplinario del Centro de Discapacitados Físicos Saladillo (CEDIFISA), Juani comenzó a realizar ejercicios y entrenar, y en marzo realizó una gira por Quequén y Sierra de la Ventana. Fueron tres días intensos y disputó los 18 hoyos.
A partir de esta experiencia, se contactó con Mariano Tubio, una persona muy reconocida en el ambiente que juega con un paragolfer, silla de ruedas adaptada que le permite incorporarse y pegarle a la pelota. Fue campeón mundial y representa al país en torneos internacionales.
De esta manera, invitado por los coordinadores Mariano y Jesús Olivera, Juani se sumó al Ranking Argentino de Golf Adaptado (RAGA) y jugó su primer torneo en la ciudad de Rosario, finalizando segundo en la categoría stableford.
Después le siguieron torneos en Pilar Golf Club y en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, donde ganó.
Este fin de semana, disputó el Abierto Argentino de Golf Adaptado en La Providencia, Canning, junto a contingentes de México, Colombia, Italia y Estados Unidos.
El sábado finalizó tercero y el domingo, cuarto en la tabla general, quedando como el argentino mejor clasificado.

“El golf me permitió confiar en mí mismo”
Con apenas cuatro torneos disputados este año, Juani figura en los primeros puestos del RAGA.
Este ranking, indudablemente, abre otras puertas y también habilita nuevas oportunidades, como el hecho de jugar en el exterior, como el Abierto de México en marzo de 2027, o el US Open en Estados Unidos.
“Son posibilidades que se presentan y que se pueden concretar, siempre y cuando esté el acompañamiento necesario. Creo que, de a poco, a medida que el golf adaptado vaya ganando difusión, las oportunidades de viajar van a ser factibles”, expresó Juani, que este viernes se trasladará hasta Córdoba para jugar en Valle Golf Club y antes de fin de año cerrará el circuito 2026 en Área 60, cerca de la Ruta 2, en La Plata, con grandes chances de quedar primero en su categoría.
“Si algo caracteriza al golf adaptado es la inclusión de personas con discapacidad no sólo para competir, sino para formar parte de un grupo humano maravilloso”, confió Juani.

“El golf me permitió confiar en mí mismo. Cada palo que doy, es un desafío. Y cada vuelta que termino, es una superación. Así lo vivo. No me siento discapacitado. Todo lo que hacía antes, lo sigo haciendo, e integro un grupo de personas realmente increíble”, expresó.
“Más allá de ayudarte físicamente, el deporte te permite ganar autonomía, ser independiente y estar bien mentalmente. Pero nada de esto sería posible sin el sostén de la familia, principalmente de mi señora, mis hijas, mis viejos, mis hermanos, mis amigos… En fin, sin todo ese equipo detrás, con la mochila puesta, sería imposible. La vida siempre da segundas oportunidades y está en uno aprovecharlas.”







