Mauricio Sanz, conocido popularmente como “Chamy Cumbia”, está temporalmente en Saladillo cumpliendo una promesa, mientras camina y lleva de tiro una carretilla con lo básico para descansar y subsistir. Tiene 49 años, es de Olavarría y viaja junto a su perrito “Loqui”.
“Me dicen ‘El loco de la carretilla’ y no me ofendo, porque es un poco así”, contó Mauricio, en diálogo con el streamer Gerardo Aguilera.

Esta historia arrancó cuando tenía 9 años y vio por primera vez una foto de Guillermo Larregui, el histórico Vasco de la Carretilla, en “La Piojera”, un lugar de la ciudad de Las Flores donde paraban a comer los camioneros.
Un tío le contó entonces quién era ese vasco tozudo de la localidad de Comandante Luis Piedrabuena que unió la Patagonia con las Cataratas del Iguazú (Misiones), y quedó admirado.
Tres años después, Mauricio fue hasta el diario de su pueblo y leyó la historia de Larregui. “Desde entonces, siempre tuve la idea de hacer algo parecido y rendirle homenaje”, expresó Sanz, que en su vida particular es transportista.
Hace 26 años, un amigo le regaló una medalla y la puso en su bicicleta, con la promesa de viajar alguna vez hasta San Nicolás en honor a la Virgen del Rosario.
Pasó el tiempo y, finalmente, decidió peregrinar hasta esa ciudad, pero no en bicicleta, sino en carretilla. Cumplió esa promesa en estos meses y ahora, de regreso a Olavarría, pasó por Saladillo para ir hasta la localidad de Álvarez de Toledo, donde residió su abuelo inmigrante español ni bien bajó del barco hace ya varias décadas.
“Mi intención es reencontrarme con familiares. Si Dios quiere, el domingo que viene, voy a andar por allá cerca de las 10:30 de la mañana, dejando la carretilla que me acompañó hasta hoy, para recibir otra y seguir viaje hasta Olavarría, totalizando los 1000 kilómetros de recorrido. Ya llevo 800 realizados”, contó Sanz, que en las redes sociales tiene más de 9000 seguidores.
“El domingo, todos los que me quieran acompañar, serán bienvenidos”, expresó.









