En el 163° aniversario de Saladillo, la comunidad se dio cita este sábado en el centro de la ciudad para compartir el acto oficial, encabezado por el intendente José Luis Salomón.
Bajo los acordes de la Banda de Bomberos Voluntarios, dirigida por el profesor Gustavo Tevez, se izó la Bandera Nacional en el mástil de la plaza principal y luego se hizo lo propio con la Bandera de Saladillo.

También se entonaron las estrofas del Himno Nacional, luego del ingreso de las banderas de ceremonia de las escuelas y también de las distintas colectividades.
Junto al Intendente estuvieron, entre otros, el presidente del Concejo Deliberante, Alejandro Armendáriz; la diputada provincial Alejandra Lordén; el ex mandatario Carlos Gorosito; funcionarios y concejales de distintos bloques.

Luego del mensaje del ingeniero Salomón, actuaron los bailarines del grupo infantil del Taller Municipal de Danzas Criollas, dirigido por Alfonsina Rinaldi y Hernán Calcaterra, y también lo hicieron las alumnas del Instituto Superior Artístico (ISA), bajo la coordinación de las profesoras María Marta Delucía, Romina López, Candelaria Iocco, Antonela Cavenaghi, Florencia Viola y Federico Mackinze. Las chicas presentaron “Copos de nieve”, fragmento del ballet Cascanueces con música de Tchaikovski.
Además, el cantante Gabriel Méndez interpretó un poema musicalizado de la icónica Susana Esther Soba y el tema de su autoría “Saladillo es mi alegría”.

“Saladillo tiene mucho para mostrar”
“Hoy no solamente conmemoramos la fecha de fundación de este querido pueblo, sino también una historia, un legado. Son muchas las personas que, en estos 163 años de vida, han construido con sus acciones este Saladillo pujante que tanto nos enorgullece”, aseguró el intendente Salomón.
“Saladillo tiene una dinámica y una acción pública, privada e institucional que supera la cantidad de habitantes que pueblan este querido territorio”, dijo.

“Muchas veces hablamos del legado, pero el compromiso es con el presente… En estos tiempos donde flaquean los recursos, no podemos inaugurar grandes obras o emprendimientos. Sin embargo, Saladillo tiene mucho para mostrar. Es trascendente que tengamos diálogo, que nos podamos escuchar, algo que no sucede en todos los pueblos. En Saladillo discutimos, a veces no aprobamos, pero sabemos convivir. Y eso tiene un valor enorme, que ojalá no se pierda nunca. El éxito de muchas acciones públicas que he podido concretar en este período de casi 11 años, ha sido gracias a esto. El único mérito personal es haberle dedicado todo el tiempo necesario y no haberme cansado jamás. Nunca me conformo con lo hecho. Hemos podido dialogar con todos y ojalá quienes nos sucedan puedan caminar por el mismo sendero”, remarcó.

“Mi padre me transmitió un proverbio árabe que decía: La vejez no te hace bueno. La construcción de una bondad en una persona, se hace durante toda la vida. Y eso es lo que nosotros queremos transmitir a la generación que se está formando”, destacó.
“Hay un camino enorme por recorrer, y un desarrollo enorme por transformar nuestro pueblo, y eso es parte del compromiso que deben asumir”, recalcó.

“Este año no pudimos traer la Copa del Mundo de Estados Unidos, pero igualmente todos nos quedamos conformes con lo hecho por la Selección, aun perdiendo la final. Este equipo que nos representó, tiene un grado de valores que a veces es difícil encontrar.”
“La Scaloneta, como pasó hace cuatro años, unió al pueblo argentino de una manera incomparable… Y también nos quedó muy presente lo de la bandera de Malvinas. Gracias a ese símbolo que apareció en el estadio, tras el triunfo ante Inglaterra, el mundo supo qué era Malvinas. Y eso es muy trascendente. Son las cosas que nos tienen que contagiar”, enfatizó.
“Sigamos avanzando. No hay que destruir el pasado. Hay que sostenerlo y si es posible mejorarlo. No bajemos los brazos. Sigamos construyendo todos los días el Saladillo pujante que todos queremos.”













