Cubrir el fútbol de todos los fines de semana se ha convertido en una auténtica carrera de obstáculos. Lo que debería ser una relación de cooperación mutua entre los clubes y los trabajadores de prensa, muchas veces roza el absurdo, dejando al descubierto una falta de empatía e ignorancia institucional que preocupa.
En un escenario que perfectamente podría formar parte de una entrega de Relatos Salvajes, los periodistas deportivos se enfrentan jornada a jornada a un destrato por parte de dirigentes e instituciones que parecen olvidar la función que cumple el periodismo. No todas, hay excepciones.
“Del cobro de entradas a la censura en YouTube”: A muchos dirigentes les incomoda la presencia de la prensa. Lejos de brindar instalaciones adecuadas para que los cronistas desarrollen su tarea, en algunas canchas la hospitalidad brilla por su ausencia: ni siquiera son capaces de ofrecer un vaso de agua a quienes pasan horas bajo el sol o el frío de la noche haciendo su trabajo.
Pero la falta de cortesía no es lo peor. La tensión escala a niveles insólitos cuando algunos dirigentes pretenden cobrarle entrada a los periodistas para dejarlos ingresar a cubrir el partido. A esto se le suma la idea por estas horas de las trabas hacia las transmisiones actuales: pretende impedir que se filmen los encuentros o pongan cámaras para difundir el contenido a través de plataformas como YouTube, ignorando cómo han cambiado las formas de consumo de la gente.
”Existe una ceguera dirigencial insólita: no se dan cuenta de que los periodistas les hacen publicidad gratis durante toda la temporada”.
La paradoja de la visibilidad: Existe una contradicción de base que muchos directivos parecen no entender: el periodismo es el puente directo entre el club, los sponsors y los hinchas.
Gracias a la cobertura constante de la prensa —que informa sobre los planteles, los resultados y las actividades institucionales sin cobrarle un solo peso al club—, las entidades deportivas mantienen su visibilidad y relevancia a lo largo de toda la temporada.
El fútbol necesita de sus instituciones, pero también de quienes cuentan su historia. Respetar el trabajo periodístico y brindar las condiciones mínimas para llevarlo a cabo no es un favor ni un lujo: es una necesidad básica para que el deporte siga creciendo.
Círculo de Periodistas Deportivos de Saladillo









