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En el Día Internacional del Perro Callejero, inauguran este lunes en Saladillo la escultura de “El Negrito de Saavedra”

Este lunes 27 de julio, con motivo del Día Internacional del Perro Callejero, y en el marco de las actividades por el 163 aniversario de Saladillo, se inaugurará la escultura de “El Negrito de Saavedra”.

El descubrimiento de esta obra, realizada por el artista Martín Sampallo, será en homenaje a todos los “vaguitos”.

El acto tendrá lugar a las 17:30, en el Parque de la Cooperación, en avenida Saavedra y Lisandro de la Torre.

“En cada flor, en cada mirada de un perro sin hogar y en esta escultura, el Negrito sigue y seguirá moviendo la cola entre nosotros”, expresaron los organizadores.

El Día Internacional del Perro Callejero se celebra cada 27 de julio. Esta fecha fue instaurada en 2008 por el estudiante chileno Ignacio Gac, con el objetivo de visibilizar el abandono, promover la adopción responsable y concientizar sobre la realidad de los millones de animales que viven en situación de calle.

El Negrito de Saavedra, una historia que conmueve

Hay historias que merecen ser contadas y la del Negrito de Saavedra es una de ellas. Una historia tan conmovedora que tiene como escenario la ciudad de Saladillo y que, entre otras cosas, dio lugar a una escultura e incluso a una bellísima canción.

El protagonista es nada menos que nuestro fiel amigo, un perro simple y sencillo que ya no está físicamente entre nosotros, pero que dejó su huella en todos y cada uno de los que lo conocieron y lo amaron.

Es verdad: el Negrito de Saavedra no tuvo la misma suerte que otros de su especie, porque alguien, en algún momento, lo abandonó y se transformó en un “vaguito” más, como así llama a los callejeros la asociación civil Adoptame Saladillo.

Nació quién sabe dónde hasta que, ya adulto, cansado de deambular, apareció un buen día en la zona del barrio Saavedra, merodeando la planta de acopio de la Cooperativa Agrícola, y se hizo querer enseguida.

El personal que trabaja en los silos lo adoptó. Querendón, simpático, fiel. Cómo olvidar el movimiento efusivo de su cola cada vez que alguien le chistaba para hacerle un mimo.

Pero había un problema de salud. Grave, por cierto. El Negrito tenía un tumor en su hocico. Por ignorancia, indiferencia o vaya a saber qué, no se lo detectaron a tiempo.

Cuando los integrantes de Adoptame Saladillo supieron de la situación en 2020, movieron cielo y tierra. Fueron a ver a un veterinario en Saladillo, que se ofreció a duras penas a tomar una placa radiográfica que, a decir verdad, no arrojó ningún diagnóstico.

Al final, por recomendación de Veterinaria Belgrano, dieron con otro profesional de la rama, que gracias a un aparato más sofisticado comprobó que la patología que presentaba era grave y debía ser intervenido quirúrgicamente lo antes posible, porque el tumor ya no lo dejaba comer ni respirar bien.

Un desenlace doloroso

Adriana Storti, Carolina Miranda y Lucas Gorosito, de la comisión de Adoptame Saladillo, fueron algunos de los que en aquel momento se pusieron al hombro el desafío de dar todo, y un poquito más, para que el Negrito de Saavedra se curara. Consiguieron la medicación y los empleados de la planta de silos eran los encargados de suministrársela.

Por recomendación, llegaron a la conclusión que lo mejor era llevarlo a Clínica Veterinaria +Kotas, en la ciudad de 25 de Mayo, y allí le hicieron hisopado, biopsia y análisis de sangre. La riesgosa intervención costaba 13 mil pesos (un montón en aquella época) y en tres días nomás, Adoptame Saladillo recaudó el dinero a través de donaciones.

La operación fue casi inmediata, pero lamentablemente no llegó a buen puerto. El cuadro de salud era delicado y durante la cirugía hizo un paro cardiorrespiratorio que no pudo sortear. Fue el 29 de julio de 2020, fecha que marcó un antes y un después para Adoptame Saladillo.

“Nos causó mucha tristeza e impotencia el desenlace de esta historia, porque si nos hubiéramos involucrado antes, quizás hoy el Negrito estaría con nosotros… Lamentablemente, se nos fue”, expresaron con dolor.

Una escultura y una canción para el Negrito…

Como la veterinaria resolvió finalmente no cobrar la intervención, la asociación civil definió usar el dinero para homenajear al Negrito y, en ese marco, despertar conciencia en la gente para que no exista más indiferencia hacia los perros que habitan en la calle.

Conmovido por la historia, el artista plástico Martin Sampallo se ofreció a hacer una escultura de cemento del Negrito de Saavedra que, felizmente, después de tanto tiempo, va a ser emplazada este lunes, muy cerca del lugar donde descansan los restos del vaguito y donde crece vigorosa una hermosa planta de jazmín.

Pero hay algo más detrás de todo esto, porque Lily Bartolini relató por escrito la historia del Negrito y Luli Bonaiuto compuso una canción. Dos días después, el tema era un hecho.

“El destino quiso que él ya no esté entre nosotros y tal vez esto sirva de lección para que no vuelva a suceder lo mismo… Todo lo que nosotros impulsamos es por el bienestar de los vaguitos. Ellos no hablan, pero sienten y nos necesitan.”

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