Por Luis Perrière (*)

Hay noches que trascienden el marco de un espectáculo artístico para convertirse en un acontecimiento histórico. La Velada de Gala organizada por la Municipalidad de Saladillo, con motivo del 163° aniversario de la fundación de la ciudad, realizada el sábado en el Teatro Marconi, fue una de ellas.
Invitado especialmente por el Municipio, a través de la Subsecretaría de Cultura encabezada por la profesora Silvina Iturria, tuve el privilegio de participar de una celebración que reunió a la comunidad alrededor de uno de sus mayores patrimonios: la música.
El histórico Teatro Marconi lució colmado. Entre el público se encontraban el intendente municipal, Ing. José Luis Salomón; la secretaria de Gobierno, Prof. Viviana Rodríguez; el presidente del Honorable Concejo Deliberante, Dr. Alejandro Armendáriz; la directora de Cultura y Derechos Humanos, Noelia Catullo; concejales y numerosas autoridades e invitados especiales.
La velada tuvo como protagonistas a la Banda Municipal de Música y al ensamble Aires del Plata, formación creada en 2024 bajo la dirección de la destacada música saladillense Julieta Ugartemendía, junto a la participación del reconocido guitarrista Aníbal Corniglio, quien ofreció interpretaciones solistas y compartidas con ambas agrupaciones.
Sin embargo, el momento más esperado de la noche llegaría con el anunciado estreno de una nueva versión del tango “Viejo rincón”, obra compuesta en 1925 por el pianista y compositor saladillense Raúl De Los Hoyos, en un arreglo especialmente realizado por el músico local Mauro Lázzaro.
La expectativa era enorme. Los medios locales habían anticipado que esta versión sería presentada oficialmente para incorporarse al patrimonio cultural de Saladillo. Cuando finalmente sonaron los primeros compases, el teatro entero comprendió que estaba asistiendo a un momento que permanecerá en la memoria colectiva.
Una emoción difícil de describir
Llegué al Teatro Marconi alrededor de las 19:15 con una emoción muy especial. Llevaba conmigo el primer tomo, en formato PDF, del libro dedicado a Raúl De Los Hoyos, resultado de más de trece años de investigación. Una obra de más de ochocientas páginas que representa el comienzo de un proyecto mucho mayor destinado a rescatar definitivamente la figura del músico más importante nacido en Saladillo, desde su fundación el 31 de julio de 1863.
Pero había otro motivo que hacía única esa noche: escuchar por primera vez la visión musical que Mauro Lázzaro había concebido sobre una de las grandes obras del compositor saladillense.
La profesora Silvina Iturria me confió que la inclusión de “Viejo rincón” en el programa surgió por iniciativa de Julieta Ugartemendía, una propuesta que encontró inmediata aceptación.
No deja de ser una hermosa coincidencia que un apellido de origen vasco, Ugartemendía, haya unido su talento al de Mauro Lázzaro para rendir homenaje a otro apellido de mismo origen que ya forma parte de la historia cultural de Saladillo, De Los Hoyos.
Un programa de excelencia
El repertorio transitó obras de enorme jerarquía, desde la monumental Obertura 1812, Op. 49, de Piotr Ilich Chaikovski, pasando por el inmortal chamamé “Merceditas”, del entrerriano Ramón Sixto Ríos, música de películas del compositor italiano Ennio Morricone, hasta “Oblivion”, la célebre composición de Astor Piazzolla escrita para la película Enrico IV, de Marco Bellocchio.
Pero cuando llegó el turno de “Viejo rincón”, el clima cambió por completo. No era un tango más del programa. Era el regreso de un hijo ilustre a su tierra.
Una melodía nacida hace más de un siglo, grabada por primera vez en 1925 y convertida con el paso del tiempo en una de las obras más universales de Raúl De Los Hoyos, con más de 140 versiones registradas por artistas de distintas partes del mundo.
El regreso de una obra inmortal que agrega un nuevo hito en el Septenio del Primer Centenario de Obras de Raúl De Los Hoyos 2024-2031.
Esta interpretación constituyó la tercera versión estrenada durante 2026.
La primera fue presentada por la Agrupación Oscar Domínguez, en el Auditorio Galliani, durante el mes de mayo.
La segunda llevó la firma del extraordinario guitarrista, compositor y arreglador Hugo Rivas, quien realizó una refinada versión junto a un ensamble de cuerdas y piano, con la participación vocal de Cucuza Castiello.
Ahora llegaba este nuevo capítulo, donde los vientos, la percusión, la guitarra de primer nivel de Aníbal Corniglio y el notable arreglo de Mauro Lázzaro ofrecieron una lectura diferente, poderosa y profundamente emotiva.
Los clarinetes, saxofones y el resto de la banda envolvieron el teatro con una sonoridad cálida y envolvente. La melodía parecía abrazar el escenario, despertando en cada oyente esa sensación universal que transmite Viejo rincón: el deseo de volver al lugar donde pertenecemos.
Mientras sonaba la música era inevitable imaginar que, en algún rincón del cielo, Raúl De Los Hoyos contemplaba emocionado el homenaje que su pueblo le tributaba.
No deja de ser profundamente simbólico que ese mismo Teatro Marconi, escenario que en 1935 fue sede del primer homenaje que Saladillo rindió a Carlos Gardel pocos días después de su trágica muerte en Medellín, volviera a convertirse noventa y un años más tarde en el escenario de un acontecimiento histórico para otro de los grandes nombres de la música argentina. Un legado que ya pertenece a Saladillo
Al finalizar la interpretación, Julieta Ugartemendía agradeció el permanente acompañamiento del Municipio y destacó la gestión realizada por Walter Abarca ante la Fundación Banco Provincia para la adquisición de nuevos instrumentos destinados a la agrupación musical de la ciudad.
Posteriormente, Mauro Lázzaro hizo entrega de copias del arreglo de “Viejo rincón”: una fue recibida por Lorena Portilla para la Banda de Bomberos, otra por Julieta Ugartemendía para la Banda Municipal y una tercera por Silvina Iturria en representación del área de Cultura, asegurando así que esta versión forme parte del patrimonio musical de Saladillo.
En el cierre de la velada, el intendente José Luis Salomón agradeció la presencia del público y destacó especialmente el trabajo artístico y organizativo desarrollado por Julieta Ugartemendía y todo el equipo que hizo posible este acontecimiento.
Una noche para la historia
Para quien escribe estas líneas, esta invitación significó probablemente la experiencia más emocionante de los trece años dedicados a investigar la vida y la obra de Raúl De Los Hoyos.
Han sido miles de horas de búsqueda documental, entrevistas, recuperación de partituras y grabaciones para devolver al lugar que merece a uno de los grandes renovadores del tango de la década de 1920, un creador extraordinario que permaneció injustamente invisibilizado durante décadas.
Anoche ocurrió algo mucho más importante que el estreno de un arreglo musical.
Raúl De Los Hoyos regresó definitivamente a Saladillo.
Regresó a la memoria de su pueblo, al reconocimiento de sus vecinos y al patrimonio cultural de la ciudad que lo vio nacer en 1898.
Hoy, cuando se escriba la historia musical de Saladillo, ya no podrá omitirse el nombre del hombre que llevó la inspiración de su pueblo por el mundo a través de más de ciento cuarenta versiones de una obra inmortal.
Y también habrá que mirar hacia las nuevas generaciones.
En los jóvenes músicos que hoy integran la Banda Municipal, en el talento de Julieta Ugartemendía, de Mauro Lázzaro, de Aníbal Corniglio y de tantos artistas saladillenses, vive la continuidad de ese legado.
Porque la historia no se conserva solamente en los libros. La historia permanece viva cuando vuelve a sonar sobre un escenario.
Y anoche, en el Teatro Marconi, “Viejo rincón” volvió a demostrar que las grandes obras nunca envejecen, simplemente esperan el momento justo para emocionar otra vez a su pueblo.
(*) Luis Perrière, creador y director de www.rauldeloshoyos.com, el sitio cultural dedicado a difundir la importante obra de Don Raúl De Los Hoyos y los valiosos nombres de los creadores que cimentan el patrimonio cultural saladillense.













