El fin de semana pasado, en la ciudad de Saladillo, se apagó la vida de una persona que hizo mucho por el deporte local.
Aunque haya pasado inadvertido para muchos, principalmente para las nuevas generaciones, el deceso de Carlos Alberto Giannoni, el del “famoso récord”, dejó un vacío difícil de llenar.

Partió a los 79 años, tras dar batalla a una cruel enfermedad que los postró en los últimos meses, y varios de su época lo acompañaron el sábado hasta su última morada.
En 2017, a instancias de un proyecto del entonces concejal radical Jorge Vicente Tenaglia, se aprobó un decreto que, precisamente, declaró de Interés Municipal aquella hazaña que en mayo de 1977 lo convirtió a Giannoni en un verdadero fenómeno.
Por entonces, se cumplieron 40 años del momento en que batió el récord mundial de permanencia en bicicleta y el intendente José Luis Salomón le entregó un presente (VER FOTO DE PORTADA).
En efecto, giró 55 horas sin detenerse un instante y sin tocar el piso por la plaza principal de Saladillo.
El señor Carlos Alberto “Felo” Iparraguirre, como presidente de la Asociación Amigos del Ciclismo Saladillense, fue quien bajó la bandera de largada aquel 28 de mayo de 1977 a las 11 de la mañana.
Uno de los impulsores de esa proeza fue “Pepe” Rabosto, propietario de La Casa del Caño de Escape.

Carlos siempre soñó con protagonizar un hecho importante en el ciclismo y, de esa manera, logró vencer el récord de un colombiano que había alcanzado las 50 horas, evento realizado en el Club Urso de Saladillo.
La prueba fue fiscalizada por Edgardo Nito Suárez, Ramón Cabello, Gladys Larrabe, Nely Cotignola y José Horacio “Abuelo” García, entre otros, siendo la parte médica controlada por el doctor Fernando “Nanni” Dolce.
Ese desafío fue fruto de su esfuerzo y sacrificio, cumpliendo con la ética de un buen deportista y sin olvidar el acompañamiento de toda la comunidad de Saladillo.















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