El gran Faustino “Prospiti” Mierez, reconocido por su dilatada trayectoria como entrenador de fútbol de inferiores y por fundar el Club Social y Deportivo Oro Verde en Saladillo, tuvo el noble y loable gesto de desprenderse de muchos efectos personales para donarlos a las instituciones por donde transitó.
Este legado, compuesto en su gran mayoría por medallas, pergaminos, plaquetas, cuadros y fotografías, fue entregado en horas del mediodía en el Salón Sesquicentenario del Municipio a los clubes Defensores de Del Carril, Pampero de Polvaredas, Cazón, Jacobo Urso, Toledo, La Campana, Bochin Club, atletismo, entre otros.
Son recuerdos que Mierez atesoró a lo largo de su vida y están en excelente estado de conservación, como la vieja pizarra que utilizaba para “parar” los equipos en la cancha y definir estrategias.
Esta linda iniciativa se canalizó a través de la periodista y escritora Marina Maisón, autora del libro en homenaje a Prospiti que se presentó en 2025 en Casa Soba.

“Es una forma de devolver a los clubes una partecita de lo tanto que recibió cuando pasó por ellos”, expresó la escritora.
Además de estos objetos personales, Prospiti obsequió ejemplares de su libro a la secretaria de Gobierno, Viviana Rodríguez, por su firme decisión de acompañar la publicación, así como también al Estadio Bar, de Adalberto “Beto” Bruno, para que pase a formar parte del acervo del bar temático y museo deportivo ubicado en calle Sarmiento entre Moreno y Belgrano.
Parte del material también fue recibido por el delegado de Polvaredas, Ariel Fauceglia, y el concejal Vladimir Wuiovich, quien guarda gratos recuerdos de su paso por las divisiones inferiores que dirigía Prospiti, junto a su hermano Amílcar.
En la presentación estuvo, además, el subsecretario de Deportes del Municipio, Nicolás Tosca, que ponderó la trayectoria de este hijo adoptivo de Saladillo que llegó hace más de seis décadas desde su Misiones natal.
“Agradezco a todos los que se sumaron a esta movida, porque todo lo que yo hice con los chicos fue por amor al deporte”, confió Mierez, pionero en conformar los primeros semilleros del fútbol saladillense.








