Como cada año, la Comisión de Asociados del Banco Credicoop realizó en Saladillo una actividad conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer y esta vez, con muy buen tino, el lugar elegido fue el Centro de Terapia Integral para las Personas con Discapacidad (CETIDIM), con el fin de visibilizar y revalorizar el rol social e inclusivo de esa institución, como así también de muchas mujeres que ejercen un papel clave en la sociedad.
La convocatoria, a todas luces, superó las expectativas de la comisión organizadora que preside Juan Cruz Samperio.

El evento, en concreto, consistió en un conversatorio muy dinámico y llevadero, en el que las protagonistas del panel contaron sus historias y experiencias de vida, tanto desde el plano individual como colectivo.
Previo al video institucional, la encargada de dar la bienvenida fue Miriam Carbone. Proveniente de la ciudad de Rojas, esta experimentada docente jubilada ocupa un rol central en la Comisión de Asociados del Credicoop. Es, en efecto, la responsable del área de Educación Zonal.

Tras su mensaje, fuertemente orientado a la necesidad de fortalecer los valores del cooperativismo, Ana María Pinto y Daniela Bonfiglio presentaron a las panelistas, cuyos testimonios calaron hondo en los sentimientos del numeroso auditorio.
La primera en tomar la palabra fue la profesora Isabela Bonaccio, docente de Educación Técnica y actual presidenta del grupo ITEC Saladillo, que apuesta a la innovación, la ciencia, la tecnología y el emprendedurismo.

Luego lo hizo la ex docente y ex inspectora de Educación Inicial, Marcela Barreiro, que desde hace unos meses preside el Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica de Saladillo (CES).
Sumaron sus testimonios las integrantes del Taller Protegido de CETIDIM, María Cristina Rodríguez y María Asunción Valentino, acompañadas por la directora de la institución, Nancy Pérez, y la secretaria, Julia López; y más adelante lo hizo Lara González, del colectivo Mamás de Pañuelo Amarillo, que repasó el enorme y comprometido trabajo que llevan a cabo en defensa y protección de los derechos de la niñez.

Completaron el panel Alejandra Villafañe, del taller textil San Francisco de Saladillo Norte; Camila Muñoz, de Defensa Civil Saladillo; y Mónica Di Giácomo, trabajadora de la Cooperativa Eléctrica.
“Este espacio pretendió, ante todo, ser un lugar de encuentro y contención. Un lugar donde podamos escucharnos, compartir experiencias, reconocer las problemáticas que hoy atraviesan a tantas mujeres –violencia, desigualdades, sobrecarga de responsabilidades, falta de oportunidades– y también pensar juntas qué caminos de cambio y esperanza podemos construir”, expresaron.

Al final, tras la entrega de presentes, los y las asistentes compartieron un exquisito ágape preparado por el área de Pastas y Panificados del Taller Protegido de CETIDIM.












