
La obra que garantiza el saneamiento de toda la ciudad estaba al 80% cuando Milei la frenó. La motosierra también pasó por Saladillo: el crédito ya estaba tomado, pero la obra quedó abandonada.
¿Qué hizo el Municipio frente a esto? En lugar de plantarse y exigir por la vía legal que Nación cumpla, firmó un convenio que la deja libre de toda responsabilidad. Eligió la salida más cómoda. Para Nación.
A esto lo llamamos por su nombre: cuando hay un atropello y la respuesta es el silencio, ese silencio elige un lado.
Saladillo no necesita cómplices que les generen el escenario cómodo a los que vinieron a destruir todo. Necesita representantes que gestionen y que den la cara.
Movimiento Derecho al Futuro
Saladillo












