Por Carlos A. Gorosito – Ex Intendente de Saladillo
El 2 de enero de 1833, llegó a las Islas Malvinas la fragata de guerra británica HMS Clío, al mando del Capitán John James Onslow, quien comunicó al jefe argentino, José María Pinedo, que iba a reafirmar la soberanía británica y retomar posesión de las islas en nombre del Rey del Reino Unido.
Recordemos que el gobernador de Buenos Aires, Gral. Martín Rodríguez, el 10 de junio de 1829, había decretado la creación de la Comandancia Política y Militar de las Malvinas, Islas y Sector Antártico poniendo al frente de la misma a Don Luis Vernet.
El 3 de enero de 1833, las fuerzas británicas arriaron la bandera argentina e izaron la británica. Desde esa fecha la Argentina nunca dejó de reclamar la soberanía sobre las Islas.
José Hernández, el autor del Martín Fierro, desde las páginas del diario El Río de la Plata, del que fue su fundador, propietario y redactor en noviembre de 1869, llamó a defender nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas de esta manera: “Entre tanto deber es muy sagrado de la Nación Argentina, velar tanto por la honra de su nombre, por la integridad de su territorio y por los intereses de los argentinos. Estos derechos no se prescriben jamás”, por entonces Gobernaba el país el Gral. Bartolomé Mitre.
Los argentinos siempre luchamos para recuperar por la vía pacífica nuestras Malvinas. Uno de los hitos en la lucha por recuperarlas por la vía pacífica fue la Resolución 2065 de las Naciones Unidas (ONU), aprobada el 16 de diciembre de 1965 cuando gobernaba nuestro país el radical Arturo Illia.
La Resolución 2065 de la ONU reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre el Reino Unido y la Argentina sobre las Islas Malvinas. Reconoció también que el caso Malvinas se encuadra en una situación colonial e invitó a las partes a resolver la disputa de la soberanía. Sin duda fue un logro muy importante del Gobierno Argentino encabezado por el Dr. Arturo Illia.
La dictadura cívico militar que se inició en el país el 24 de marzo de 1976, y hacia 1982, se encontraba muy desgastada desde todo punto de vista, decidió recuperar por la fuerza nuestras Islas el 2 de abril de 1982, hace 43 años.
Con esa acción, Argentina no solamente enfrentaba militarmente a Inglaterra, sino a Occidente todo (tomado como concepto geopolítico), es decir a EEUU, la OTAN (Organización Tratado Atlántico Norte) y sus aliados. El enemigo era superior en armamentos a nuestras Fuerzas Armadas, pero nuestros hermanos integrantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea fueron valerosamente a combatir para recuperar nuestras tierras irredentas.
Hubo destacadas muestras de valor y heroísmo demostradas por nuestros muchachos en combate ante un enemigo, reitero, con gran superioridad tecnológica. Asistimos, además, al cobarde hundimiento del ARA “Gral. Belgrano” fuera de la zona de exclusión.
El pueblo argentino en su conjunto manifestó su solidaridad de las diversas formas. Todos sabemos cuál fue el final de aquella gesta que se inició el 2 de abril de 1982.
Hace casi dos siglos que nuestras Islas fueron usurpadas y ya pasaron 43 años desde de que muchos de nuestros hermanos entregaron sus vidas en el intento de recuperarlas.
Hoy Argentina, como lo hace todos los años, le rinde homenaje a nuestros Héroes de Malvinas en cada rincón de su territorio. Nuestra Patria Chica, nuestro querido Saladillo, también les rinde homenaje a nuestros héroes de Malvinas en su conjunto y muy particularmente a sus hijos nativos y adoptivos que participaron de la gesta de 1982.
Nuestro reconocimiento a los caídos, a los ex combatientes, ellos fueron protagonistas de una gesta que quedará grabada a fuego en nuestra historia.
Como sostenía José Hernández, nuestros derechos sobre las Islas Malvinas no prescribirán jamás. En honor a la memoria de los caídos y de todos los que combatieron en Malvinas, las actuales y futuras generaciones de argentinos debemos luchar para recuperar por la vía pacífica nuestras Islas.
Malvinas es una causa que une a los argentinos, más allá de las diferencias que tengamos sobre otros aspectos de la vida del país. Malvinas es una causa nacional.
Nuestra lucha por recuperarla debe ser inclaudicable y algún día veremos flamear nuevamente la celeste y blanca en ese pedazo de territorio nacional que nos fue arrebatado por una potencia imperial hace dos centurias.