Gracias al espíritu emprendedor de una pareja joven, desde hace muy poco tiempo, Cazón, el pueblo viveril y turístico de Saladillo, cuenta con un lugar agradable, emplazado en un inmueble histórico de la localidad, dedicado a la gastronomía.
Paola trabajaba en Saladillo y renunció a su empleo para emprender junto a Jorge, su compañero, un bar y restaurante, más precisamente en el antiguo inmueble donde funcionó, por décadas, el conocido Bar de Tenca.
Eva y Orlando ––los propietarios originales–– tuvieron por entonces despensa con despacho de bebidas. Al fallecer Orlando, Paola y su pareja hablaron con la viuda y en menos de una semana consiguieron la llave para empezar a limpiar y ordenar el lugar. Al poco tiempo, abrieron el restobar, manteniendo la misma identidad.

“Con Jorge teníamos la idea de hacer algo desde hace 5 años y, por suerte, se nos dio en el 2025 con la apertura de Lo de Tenca”, contó Paola, al ser entrevistada por el canal de YouTube Recorriendo Ciudades (https://www.youtube.com/watch?v=N4mqGiu4cIo)
Jorge es el encargado de las picadas y de cocinar a la parrilla y al asador los manjares que degustan los comensales.
Era empleado en un campo y al venderse, se incorporó como agente en la Delegación Municipal de Cazón, donde trabaja de mañana y por la tarde hace changas, además de atender los fines de semana la cocina del restobar.
Lo de Tenca abre viernes, sábados, domingos y feriados, siempre con reserva previa al Instagram @lodetenca. “Por suerte, los fines de semana hay movimiento. Nos visita mucha gente de los alrededores y de más lejos también”, contaron.

“Es todo vida lo que hay en el Vivero”
Durante su visita a Lo de Tenca, el youtuber de Recorriendo Ciudades también recogió testimonios de personas que frecuentan Cazón y conocen gran parte de su historia.
Uno de ellos es Juan Fernández, que durante un tiempo dirigió el reconocido Vivero Municipal Eduardo Holmberg. A Cazón se lo conoce como El pueblo del millón de árboles. Desde ya que es algo simbólico, porque al ser un polo viveril, la cantidad de plantas es innumerable.
“En un año, en el Vivero Municipal llegamos a producir más de 200 mil ejemplares. Hay mucha vegetación e incluso plantaciones viejas que fueron quedando. El Vivero Municipal es una de las empresas más antiguas del país, porque fue fundado en 1910 y todavía funciona. Pasó de la Provincia al Municipio, y Cazón ha poblado de plantas al país”, destacó.
“Es un lugar paradisiaco, con una reserva muy grande de aves autóctonas y migratorias”, agregó Fernández, que se desempeñó durante cuatro años como director del Vivero.
“De todos los trabajos que tuve, fue el que más me apasionó. Era salir a caminar a la mañana y disfrutar. Es todo vida lo que hay en el Vivero”, confió.
“A pesar de ser uno de los pueblos que se vio deprimido por la desaparición del ferrocarril, Cazón se destaca por su actividad forestal. Hay que venir, recorrerlo en un par de días y hablar con su gente, que es espectacular”, subrayó.

“Un lugar con mucho potencial turístico”
Otro de los vecinos de Saladillo que siente una singular atracción por Cazón es el abogado, profesor y escritor Alejandro Mariotto: “Es un lugar que tiene mucho potencial en lo que respecta a turismo rural, ecológico y agrario. Su principal particularidad es el Vivero Municipal, con unos senderos muy lindos para recorrer. Tiene más de 100 años. Aparte, hasta el 2009, fue el lugar donde se hizo el picnic de los estudiantes para el Día de la Primavera”, contó.
“En 1987, la gestión municipal le dio mucho auge al Vivero a nivel nacional. La encargada por entonces era la ingeniera Cristina Rey. En esos años, el programa Historias de la Argentina Secreta, que se transmitía por ATC (Canal 7), lo visitó. La producción se instaló una semana para hacer el programa, que tituló ‘Cazón, el pueblo del millón de árboles. Eso me impactó”, relató.
“En 2003 ––continuó Mariotto–– tomé unas horas como profesor en la Escuela Agropecuaria de Cazón hasta 2015. Para empezar a promocionarlo turísticamente, creé el blog Cazón, el pueblo del millón de árboles. Allí también comparto testimonios e historias relacionadas a la localidad. De hecho, escribí La leyenda de los duendes de Cazón y La leyenda de la Plaza de la Juventud, publicadas en mi libro Aguafuertes de Saladillo”.
“Hay una cultura viverística en este pueblo y creo que una de las cosas que está pendiente es terminar de forestar el Acceso (desde la Ruta Nacional 205), además de que Vialidad mejore su transitabilidad”, añadió.
“En 2012, se creó una asociación civil que organiza todos los años, para octubre, la Expo Vivero. Y en marzo se agregó la Expo Cactus. En 2019, se consiguió que se declarara Pueblo Turístico de la Provincia de Buenos Aires, y ahora se sumó Lo de Tenca, que es un aporte importante desde el punto de vista gastronómico. También hay algunas cabañas y alojamientos. Cazón está a sólo 170 km de Capital Federal. Está bien ubicado y tiene mucho potencial, que esperemos siga creciendo. Visiten Cazón. Vale la pena. Un pueblo de 200 habitantes y 1 millón de árboles.”















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