La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires honró a la Federación Argentina de Pato, presidida por el saladillense Miguel Ángel Di Pasquale, en un acto realizado en el Salón Raúl Alfonsín, por iniciativa del legislador Francisco Loupias, autor de la Resolución del Cuerpo N°42/2026.
La ceremonia se realizó con motivo del Día del Deporte Nacional, coincidiendo con el 85° aniversario de la creación de dicha entidad.
Participaron, entre otros, el embajador de la República de Turquía, Süleyman Ömür Budak; el jefe de Gabinete de Relaciones Internacionales de la Legislatura, Sergio Barboza; el presidente de la Federación Argentina de Pato, Miguel Di Pasquale; una de las glorias del deporte nacional, Liborio Consentino; y jugadores como Gastón de Araquistain, cuyo padre, Luis Benito de Araquistain, fue también jugador en El Siasgo, y cuyo hijo Benito sigue la tradición en Barrancas del Salado vistiendo la camiseta de su otro abuelo, Humberto Montero, lo que revela el fuerte arraigo familiar que tiene este deporte.
El legislador Francisco Loupias abrió el acto destacando el compromiso del cuerpo legislativo con el Deporte Nacional, y señaló que la distinción votada por el pleno representa también un estímulo para la tarea que desarrollan la institución y todas las personas que practican esta disciplina.

A continuación, el historiador Roberto L. Elissalde se refirió a la historia del juego del pato y destacó que, al estar en la Legislatura, bien podía decirse que se trata de un deporte nacido en el barrio: se practicó por primera vez en la Plaza de Mayo, con ocasión de la celebración de la beatificación de San Ignacio de Loyola, en 1610. Buenos Aires tenía entonces menos de 500 habitantes, y el propio gobernador Hernandarias fue uno de los participantes de esa jornada.
El saladillense Miguel Di Pasquale hizo en los agradecimientos: al embajador Budak, porque Turquía “ama nuestro deporte” y todos los años invita a la Federación a un encuentro de deportes nacionales para representar a la Argentina; a los miembros del Consejo Directivo; a los clubes de todo el país que, con notable esfuerzo y en épocas difíciles, continúan desarrollando la actividad; a los jugadores; y también a la colaboración permanente de los gobiernos local y nacional.
Finalmente, anunció que en breve se bautizará el campo de pato de Campo de Mayo con el nombre de Alberto del Castillo Posse, gran organizador del juego durante la década de 1930.













