Luego de más de cuatro años de servir en Saladillo como Párroco, el padre Walter Kowalski se despide de la comunidad.
Con motivo de su reciente designación como formador del Seminario y Director Espiritual Diocesano, se radicará en la ciudad de Azul y en su lugar se desempeñará al frente de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción el sacerdote Gustavo Seguí.
Debido a este traslado, esta semana el padre Kowalski fue recibido por el intendente José Luis Salomón en su despacho.
Acompañado por la secretaria de Gobierno, Viviana Rodríguez, y el director de Relaciones Institucionales y con la Comunidad, Nahuel Tiseira, el mandatario le entregó un presente y, en representación de la grey católica de Saladillo, le agradeció el compromiso que demostró durante todo este tiempo en el distrito.
Recordemos que Kowalski celebró a fines de septiembre pasado el 35° aniversario de su ordenación sacerdotal.
Después de vivir gran parte de su vida en España, el padre Walter arribó a Saladillo en septiembre de 2021 y al poco tiempo asumió como Cura Párroco de la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción, sucediendo al padre Alejandro Boudgouste.
A fines de 2024, viajó a Madrid y la Diócesis de Alcalá de Henares le otorgó el permiso definitivo para quedarse en la Diócesis de Azul.
“Ha sido una alegría muy grande, porque era un deseo mío desde hace tiempo, como así también del Obispo Hugo Manuel Salaberry”, expresó el padre Walter, que se instaló en España cuando tenía 17 años, más precisamente el 18 de enero de 1984, y allí hizo gran parte de su carrera sacerdotal, más allá de que también anduvo por otros lugares de Europa.
“Me gusta mucho esta Diócesis y también el pueblo de Saladillo, que me ha recibido con mucho cariño”, expresó.












