En la Plaza 17 de Octubre, representantes del Partido Justicialista de Saladillo y de todo el arco político de Fuerza Patria, se dieron cita para celebrar este sábado el Día de la Lealtad Peronista.
Encabezado por Fabián Salguero, presidente de la Mesa Directiva del PJ, que estuvo acompañado por el presidente del bloque de concejales de Fuerza Patria, Félix Crognale, y el referente local del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), Danilo Mengarelli, el acto tuvo lugar frente al monumento que recuerda el histórico 17 de octubre de 1945, fecha en la que el pueblo obrero pidió en la Plaza de Mayo por la liberación de Juan Domingo Perón.
Luego de la colocación de ramos de flores a los pies del mural, hubo mensajes alusivos relacionados a aquel momento histórico y luego cantaron la Marcha Peronista. Finalmente, mates y facturas de por medio, compartieron algunas reflexiones.
“Hoy tenemos que mirar más que nunca al vecino y a la vecina que la están pasando mal. Por culpa de las políticas de Milei, muchos perdieron su trabajo y les cuesta llevar el pan a la mesa. Trabajemos por esas personas, pensando en un proyecto que incluya a todos y que tenga fundamentalmente justicia social. Que sea éste el primer paso para muchos encuentros más y que el 2027 nos encuentre gobernando el país, la provincia y Saladillo”, expresó Salguero.

Alejandra Madero, integrante de la Mesa del PJ, recordó que el 17 de octubre de 1945, fue la culminación de años de desasosiego para un pueblo “que está solo y espera”, como diría Scalabrini Ortiz.
Luego de días de detención del General Juan Domingo Perón, quien era vicepresidente, ministro de Guerra y secretario de Trabajo y Previsión, miles de trabajadores, provenientes Berisso, Ensenada, La Plata, Avellaneda, Lanús, Quilmes, San Martín y demás barrios del Gran Buenos Aires, marcharon hacia el centro de la Capital. Iban caminando, en trenes, camiones, como pudieran.
Para impedir el ingreso desde zona sur, las autoridades levantaron los puentes del Riachuelo. A pesar de ello, la multitud no se detuvo: muchos cruzaron a pie, en balsas improvisadas o incluso a nado. Era el subsuelo de la patria sublevado.
“Ese día, se produjo el gran encuentro entre un pueblo y su líder. El 17 de octubre, el pueblo decidió crear el peronismo. Aquel día nació algo más que un movimiento, nació una forma de sentir, de pensar y de luchar”, expresó.
“Sí, es el día de la lealtad de un pueblo hacia su líder, pero aclaremos: porque su líder antes le había sido leal a su pueblo.”
“Cada 17 de octubre, la historia marcada a fuego, nos recuerda cuál es el principio rector de un peronista: la lealtad.”

“No sólo al General Perón, sino lealtad a cada argentino y argentina que condujo y supo interpretar las necesidades y los deseos de nuestro pueblo y hacerlas realidad. Han pasado 81 años de ese hito histórico, y el movimiento peronista sigue brotando como hierba desde las baldosas y latiendo en cada corazón de los postergados de nuestra tierra.”
“¿Saben por qué? Porque el peronismo, sigue siendo leal a sus convicciones. Aquellos movimientos (a través de sus partidos y dirigentes) que dejan de bogar por los intereses del pueblo: sucumben.”
“Por eso, cada uno de nosotros somos los responsables de predicar la lealtad a nuestro pueblo y a nuestra Patria en cada acción, por más mínima que sea, para que la llama del peronismo continue ardiendo con la misma fuerza con la que nació.”
“No se trata de palabras, sino de convicciones que se sostienen, sobre todo, en los momentos difíciles. Hoy, cuando intentan arrebatarnos derechos conquistados y debilitar nuestras organizaciones, es tiempo de ser más leales que nunca: a nuestra historia, a nuestras banderas y a cada postergado de nuestra tierra que sigue de pie. La Lealtad no se impone, se siente y se demuestra con hechos.”
Al final, Alejandra evocó una frase célebre de Perón: “Recuerden trabajadores: ¡únanse! Sean hoy más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan, ha de levantarse en esta hermosa tierra la unidad de todos los argentinos”.

En el cierre, la militante del Frente Grande, Analía Miranda, leyó el texto “Tierra sin nada, tierra de profetas”, de Raúl Scalabrini Ortiz: “Corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre la Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente desde sus fábricas y talleres. (…) Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de resto de brea, de grasas y de aceites”.
“Llegaban cantando y vociferando unidos en una sola fe (…) Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad (…) Era el subsuelo de la Patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto (…) Éramos briznas de multitud y el alma de todos nos redimía.”
“Presentía que la historia estaba pasando junto a nosotros y nos acariciaba suavemente como la brisa fresca del río. Lo que yo había soñado e intuido durante muchos años, estaba allí, presente, corpóreo, tenso, multifacético, pero único en el espíritu conjunto. Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo.”














