Acompañado por la agregada comercial de la Embajada de Panamá, Christine Brostella, el embajador de ese país en Argentina, Juan Luis Correa Esquivel, regresó este miércoles a Saladillo y recorrió cuatro empresas locales, tal como se había comprometido durante su primera visita a esta ciudad a fines de noviembre pasado.
Guiaron al diplomático en la recorrida el intendente José Luis Salomón y Guillermo Valín, que pertenece a la Organización Mundial de Embajadores, así como también funcionarios municipales, entre ellos la secretaria de Gobierno, Viviana Rodríguez; la secretaria de Desarrollo Local, Victoria Irañeta; el secretario de Obras Públicas, Guillermo Candia; y el secretario de Seguridad, Fernando Arrospide, además del concejal Vladimir Wuiovich.

Correa Esquivel arribó cerca de las 9 de la mañana a Saladillo e inició la recorrida por la fábrica de calzados Distrinando, en el kilómetro 179,600 de la Ruta Nacional 205, donde fue recibido por los dueños de la firma, Jorge y Juan Pablo López (padre e hijo), quienes muy amablemente lo llevaron a recorrer la nave en la que se fabrican las sandalias Crocs.

Cerca de las 10:30, se dirigió hasta la industria de alimentos para mascotas Petfood Saladillo y dialogó con el empresario Gustavo Moscoloni y el gerente de planta, Lucio Anselmo.
Hacia el mediodía, el alto dignatario panameño fue recibido cordialmente por Nadia Ércoli, propietaria de la empresa metalúrgica Inderco, dedicada a la producción de implementos apícolas, y más tarde recorrió Frigorífico Regional Saladillo Le Gurié SA, donde se faenan cerdos y se elaboran fiambres.

“Estamos muy contentos de recibir otra vez al Embajador, que se había comprometido regresar a Saladillo para recorrer empresas. La vez anterior estuvo en la fábrica de helicópteros Cicaré y ahora en otras cuatro industrias locales que también exportan sus productos”, destacó el intendente Salomón.
“Es importante estrechar y fortalecer vínculos comerciales”
El Embajador destacó que Saladillo no sólo se caracteriza por su producción agropecuaria, sino también por sus industrias. “Estaba muy interesado en ver cómo fabrican, producen y agregan valor. Las empresas que se instalan en Panamá –ya hay algunas argentinas–, tienen la oportunidad de colocar sus productos, a partir de nuestro tratado de libre comercio, en la Unión Europea, Estados Unidos, Centroamérica y el Caribe. De ahí la importancia de estrechar y fortalecer vínculos”, sostuvo Correa Esquivel.

El empresario Jorge López vio con buenos ojos la posibilidad de establecer algún intercambio comercial, teniendo en cuenta el contexto. “El problema en nuestro país sigue siendo la carga impositiva que tienen los productos. Incluso para exportar hay que pagar, algo que no existe en el mundo. Hay tantas cosas que son ridículas en Argentina, que ahora aparentemente las van a ir reformando. Nosotros llegamos a exportar a Brasil y a Estados Unidos, y en el caso del calzado, incluyendo el IVA, el 62% son impuestos”, lamentó López.
“En Panamá no existen las retenciones y el IVA es mucho menor”
Al ser consultado sobre la carga impositiva, el Embajador indicó que en Panamá no existen las retenciones (impuestos a las exportaciones). “Allí se paga impuesto por la rentabilidad del producto. Si eres eficiente, y puedes manejar tus márgenes, tributas sobre las utilidades que genera la cadena de producción”, explicó.

Otra de las ventajas en Panamá es que el IVA es sólo del 7%. “Es un impuesto muy recesivo, porque lo pagan los ricos, la clase media y los pobres. El 21%, como sucede en Argentina, es muy duro”, comparó.
“Por otro lado, tenemos una economía dolarizada y eso lo hace atractivo, además de tratados de libre comercio. El 76% de nuestro Producto Bruno Interno es servicios. Nosotros casi ya no producimos nada. Todo lo importamos y lo hacemos a buenos precios, pudiendo competir en ese sentido”, indicó.
“Creemos en el libre mercado”
En cuanto a parques industriales, precisó que en Panamá hay tres muy grandes, uno de ellos fundado en 1948 en la Zona Libre de Colón, la segunda más grande de América.
El atractivo es que, al importar productos a la zona franca, no se pagan impuestos. Y cuando se reexporta, tampoco se pagan impuestos. “Panamá es un centro multimodal de logística, a través del Canal, el Ferrocarril Interoceánico y las autopistas que conectan el Atlántico con el Pacífico”, señaló.

“En todo este entramado –continuó el diplomático– el Estado juega un rol importante, porque diseña políticas públicas para que todo funcione ordenadamente. Pero el gestor es la empresa privada. Nuestra filosofía de vida en Panamá desde hace muchos es creer en la economía del libre mercado. Creemos en la empresa privada, la protegemos y la incentivamos. El Estado es un simple árbitro para que las cosas funcionen bien. El Estado no interviene en la economía, porque de lo contrario altera precios, creando distorsiones que al final dificultan la competitividad”, subrayó Correa Esquivel.
El intendente Salomón agradeció al Embajador por cumplir con su palabra de regresar a Saladillo y visitar empresas que son un orgullo para la ciudad. “Ojalá después de esta recorrida, se dé la posibilidad de algún intercambio comercial con el mundo”, completó.















Comments are closed