Tres de los cinco oferentes que se presentaron este viernes a la licitación pública para explotar la cantina del Club Jorge Newbery de Saladillo, cumplimentaron los requisitos exigidos en el pliego y, tras la correspondiente evaluación, la Comisión Directiva definió el ganador.
El señor Derman completó toda la documentación y cotizó el alquiler por un monto de 500 mil pesos por mes.
Martín Rebay también completó la documentación y cotizó 600 mil pesos mensuales.
Al igual que los dos anteriores, Fabián Nievas cumplimentó los requisitos y presentó una oferta de 500 mil pesos por mes.
Alberto Nieto, por su parte, presupuestó 350 mil pesos por mes, pero presentó la documentación incompleta.
Finalmente, José Fabián López cotizó 400 mil pesos por mes, pero tampoco completó la documentación.
Luego de la correspondiente evaluación, los dirigentes resolvieron adjudicar la concesión a Martín Rebay por considerarla como mejor propuesta.

Cabe destacar que el contrato de concesión es por un año, con opción a dos, y el valor se reajustará cada tres meses. La base que había puesto la Comisión en el pliego era de 450 mil pesos por mes, más los gastos de servicios (luz, gas, internet, etc).
El presidente de la Comisión Directiva, Darío Merlo, explicó que el oferente que gane la licitación, se hará cargo del buffet en los próximos días, una vez terminadas las refacciones que se están llevando a cabo en el lugar para ponerlo en valor.
“Lo que pretendemos es que el nuevo cantinero pueda trabajar bien, que gane su dinero, y que mantenga las instalaciones”, enfatizó.

Ubicado en avenida Bozán entre 12 de Octubre y Belgrano, el Club Jorge Newbery –institución con casi 70 años de vida– tiene mucha y variada actividad deportiva y recreativa.
El secretario Fernando Pinat comentó que actualmente, en las instalaciones, se práctica fútbol cinco, vóley, newcom y bochas.

“Cuando se hizo cargo la nueva Comisión, empezamos con un presupuesto menos diez, pero de a poquito nos fuimos poniendo al día. Newbery era un club que estaba desaprovechado, prácticamente en estado de abandono. Logramos ponerlo de pie. De 20 personas por día, pasamos a tener más de 100. Después de cuatro años, iniciamos algunas remodelaciones en la cocina y otros espacios”, destacó Merlo.
“Toda aquella empresa o comercio de la ciudad que nos quiera dar una mano, bienvenido sea”, expresó Pinat.














