Por Carlos Gorosito – Ex Intendente de Saladillo

Fue el presidente Hipólito Yrigoyen quien desde el gobierno se ocupó de los orilleros, de los inmigrantes, de los sectores más desprotegidos de la sociedad. La reducción de la jornada laboral a 8 horas, el impulso de leyes laborales y previsionales. Los gobiernos radicales, desde 1916 hasta 1930, impulsaron la justicia social.
Con el golpe cívico militar del 6 de septiembre de 1930, a mi criterio, pusieron un dique de contención a las conquistas populares.
A partir de ese momento, se produjo un retroceso en las conquistas sociales. Se instaló un dique de contención a las conquistas populares impulsadas durante los gobiernos radicales. Es más: vino la llamada década infame.
Con el golpe de 1943, liderado por el GOU (Grupo de Oficiales Unidos), Juan Domingo Perón pasó a ocupar varios cargos: la titularidad del Departamento Nacional de Trabajo, la Secretaría de Trabajo y Previsión, el Ministerio de Guerra y la Vicepresidencia de la Nación.
Desde allí, empezó a reinstaurar las conquistas sociales de los trabajadores que habían sido avasalladas desde el 6 de septiembre de 1930 y otorgó otras nuevas.
Perón fue entonces concitando la adhesión de los sectores populares, de los marginados. El 8 de octubre de 1945, el general Eduardo Ávalos, pidió al presidente de facto Edelmiro J. Farrell que destituyese a Perón de los cargos que previamente se le habían asignado.
Perón fue detenido y llevado a la Isla Martín García y luego al Hospital Militar. El pueblo pidió por su libertad. Se movilizó y llenó la Plaza de Mayo. Fue el 17 de octubre de 1945.
Como se popularizó después “el pueblo se lavó las patas en las fuentes de la Plaza de Mayo”.
Quien esto escribe ha censurado los aspectos autoritarios del peronismo y sus desvíos, siempre lo hará. Pero quienes nos considerados herederos del pensamiento de Alem (el hijo del ahorcado) e Yrigoyen, debemos reconocer que el 17 de octubre ha sido uno de los acontecimientos trascendentales de nuestra historia, no sólo porque esa fecha daba nacimiento al otro movimiento popular de la Argentina, sino porque fue una expresión genuina del pueblo que reconocía derechos otorgados y clamaba por el temor a perderlos nuevamente.
Ese día, era el subsuelo de la Patria que se sublevaba. Así lo describió Raúl Scalabrini Ortiz en Tierra sin nada, tierra de profetas, Buenos Aires, Plus Ultra, 1973, pág. 55.: “Corría el mes de octubre de 1945. El sol caía a plomo sobre la Plaza de Mayo, cuando inesperadamente enormes columnas de obreros comenzaron a llegar. Venían con su traje de fajina, porque acudían directamente desde sus fábricas y talleres. (…) Frente a mis ojos desfilaban rostros atezados, brazos membrudos, torsos fornidos, con las greñas al aire y las vestiduras escasas cubiertas de pringues, de resto de brea, de grasas y de aceites. Llegaban cantando y vociferando unidos en una sola fe (…) Un pujante palpitar sacudía la entraña de la ciudad (…) Era el subsuelo de la Patria sublevado. Era el cimiento básico de la Nación que asomaba, como asoman las épocas pretéritas de la tierra en la conmoción del terremoto (…) Éramos briznas de multitud y el alma de todos nos redimía. Presentía que la historia estaba pasando junto a nosotros y nos acariciaba suavemente como la brisa fresca del río. Lo que yo había soñado e intuido durante muchos años, estaba allí, presente, corpóreo, tenso, multifacetado, pero único en el espíritu conjunto. Eran los hombres que están solos y esperan que iniciaban sus tareas de reivindicación. El espíritu de la tierra estaba presente como nunca creí verlo.»
El 17 de octubre de 1945 ocurrió porque Perón supo interpretar las necesidades del pueblo de ese momento.
Sé que pueden salir algunos “gorilas consuetudinarios” a criticar esta nota, pero el 17 de octubre fue, sin duda, una expresión popular, una de las profundas de la historia. Y los radicales de Alem, Yrigoyen y Alfonsín podemos reivindicarlo porque nacimos como “la causa de los desposeídos”.
Vuelvo a reiterar: Los radicales siempre nos hemos opuesto a las vetas autoritarias del peronismo, pero el 17 de octubre de 1945 fue expresión popular sin discusiones.
Alguna vez Arturo Jauretche, para graficar el rol de Perón en ese proceso histórico, contó lo siguiente: Que un militante de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina) que actuó en la esfera de influencia de la UCR y fue disuelta en 1945, se trataba de Manuel Ortiz Pereyra y le dijo a Jauretche: “Dígame, ¿por qué dicen que en la Argentina llueven riquezas y los argentinos estamos todos secos? Porque la Argentina esté techada. Y tiene dos canaletas. Una que va a Londres y una que va a Nueva York. Toda esa lluvia, toda esa riqueza de lluvia se va a un país o a otro y nosotros estamos secos”.
Esto lo dijo Ortiz Pereyra en 1937 o 1938 en FORJA, según Norberto Galasso, y Jauretche decía que si él tuviera que definir al peronismo diría que Perón no tuvo tiempo, no pudo o no tuvo la fortaleza para arrancar todo el techo, pero le hizo un buraco muy grande y entramos a recibir algo de lluvia, es decir riqueza en ese período. Esa es la interpretación de Jauretche.
Los peronistas hoy recuerdan el Día de la Lealtad. Y muchos argentinos, recordamos el 80° Aniversario del 17 de octubre de 1945, como una de las expresiones populares más significativas de nuestra historia.
Leopoldo Marechal dijo sobre el 17 de octubre de 1945: “Era la Argentina ‘invisible’ que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar sus millones de caras concretas y que no bien las conocieron les dieron la espalda”.
Esta es una de las fechas significativas de la Argentina, como lo es el 30 de octubre cuando el pueblo se movilizó, votó y reinstauró nuevamente la democracia en nuestro país. Son fechas fundantes. El de 17 de octubre de 1945 el subsuelo de la Patria se sublevó.















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