A mediados de julio pasado, y durante tres semanas, el joven saladillense Arturo Friggieri vivió una experiencia única e irrepetible en Francia, en el marco del Rugby XPR.
La oportunidad de viajar se dio a partir de una inquietud personal, tras descubrir una publicación en Instagram en octubre de 2025. “Busqué información sobre el tema y me pareció copada la idea de sumarme. Al final, me decidí en abril pasado y conseguí cupo”, comentó Arturo.

Fue uno de los más de 30 integrantes del contingente argentino que, durante su estadía en tierras europeas, entrenó e interactuó con jugadores de Uruguay, Chile, España, Francia y otros tantos países, en su gran mayoría de entre 16 y 17 años.
La primera semana estuvieron en la ciudad de Soustons y las dos últimas en Fontainebleau, muy cerca de París. Fueron 21 días intensos de entrenamiento, táctica y disciplina, guiados por coach y gente muy profesional del ambiente del rugby.

Aparte de lo meramente técnico y deportivo, su paso por Rugby Experience en territorio galo fue enriquecedor desde el punto de vista personal, porque le permitió socializar con rugbiers de distintas partes del mundo.
A lo largo de los 21 días del Experience XPR, tuvieron oportunidad de viajar y conocer lugares, como la emblemática París, además de clubes profesionales y campos de entrenamiento.
Hasta se dieron el gusto de presenciar el 14 de julio el tradicional e histórico Desfile Militar del Día de la Bastilla y ver muy de cerca al presidente francés, Emmanuel Macron, al descender del helicóptero rodeado de un fuerte operativo de seguridad.
“En este tipo de academias, uno verdaderamente aprende mucho. Así que ha sido muy divertido y motivador. Una experiencia totalmente nueva para mí, porque no había hecho nada parecido hasta el momento fuera del país. Son aprendizajes que te marcan para toda la vida”, confió Arturo, que juega al rugby desde muy chico en el Rino saladillense y hoy ocupa la posición de hooker.

Si bien en Francia el rugby es más profesional que en Argentina, nuestro país es una cantera prolífica de muy buenos jugadores. “Lo nuestro, a diferencia de ellos, es más amateur. La diferencia está en que allá entrenan todos los días para competir los fines de semana”, comentó Arturo, quien actualmente integra las filas de la división M18 del Saladillo Rugby Club compitiendo en la liga de la UROBA.
A un año de finalizar sus estudios secundarios, tiene en mente viajar a Buenos Aires para seguir formándose y, por qué no, alistarse en algún club que le permita recalar en las divisiones mayores.

Por lo pronto, el objetivo a corto plazo es seguir entrenando y jugando para el Rino y participar, del 18 al 20 de septiembre próximo, del XPR Rugby Camp en el Polideportivo XPR en Córdoba, donde se reencontrará con los compañeros con los que viajó a Francia, muchos de ellos tucumanos, neuquinos, cordobeses y de distintas partes del territorio bonaerense.
“El rugby es apasionante. Al ser un deporte de contacto, algunos lo ven un poco rudo, pero es realmente muy lindo practicarlo. Un deporte que, más allá de lo competitivo, te aporta valores, disciplina y, lo principal, te deja amigos para toda la vida, algo que lo podés ver y compartir en cada tercer tiempo”, finalizó.









