“Celebremos juntos la noche del vino.” Con esta carta de presentación, Vinoteca Dionisio recibió este sábado, en la Sociedad Rural de Saladillo, a una numerosísima cantidad de público que se acercó a disfrutar, por tercera vez consecutiva, de la Expo Vinos.

El salón Lorenzo Lenzi, convenientemente ambientado para la ocasión, fue esta vez el escenario elegido para rendirle culto a una bebida milenaria.
La fiesta, que se prolongó durante más de cinco horas, tuvo de todo y para todos los gustos.

Comenzó a las 21:30 en punto, con un show de bienvenida a cargo de malabaristas con antorchas que, de la mano del fuego, le dieron a la recepción un toque deslumbrante.
Allí estuvieron Carlos Salpurido y su esposa Mary, de Vinoteca Dionisio, para recibir a los asistentes, que ingresaron por una larga alfombra roja hasta el salón donde, previo a recibir la copa de cristal, degustaron los más exquisitos varietales de reconocidas bodegas argentinas.

Representadas por sommeliers, participaron Zuccardi, Santa Julia, Trivento, Catena Zapata, Ginard Ballester, Las Perdices, Casa Boher, Susana Balbo, Doña Paula, Renacer, Casa Montes, Colomé, Amalaya, Vistalba, Raventos Cordoniu, Huentala, Cupra, Lagarde, Finca Las Nubes, Tukma, Theo, Domiciano, Mosquita Muerta, Séptima, Clos de los 7, Diamantes, Humberto Canale, Bendito Pecado y Conejo Verde.

Además, como estaba previsto, estuvo presente la barra de gins y vermuts. Participaron Melquíades, la reconocida destilería de Pergamino; la gente de Restinga; y todo lo nuevo de Vermut Federal y la línea Zuccardi, y el acompañamiento de aguas Ivess.
Todo excelentemente maridado por deliciosos quesos y fiambres de Super Cerdo, Don José, Tía Mila y Frigorífico Angelani. De la gastronomía, también se encargaron panificados La Vienesa, de los hermanos Módica, e industrias Romagnoli, que con sus hornos y asadores Romag cocinó carnes que fueron una verdadera delicia.

A lo largo del evento, entre sorteos y obsequios, la música constituyó una fiel compañía, tanto para escuchar como para bailar y divertirse. Actuaron conjuntos y artistas locales, cerrando a todo ritmo Willy Piergiácomi con su banda en vivo.
“Estamos super contentos. El salón quedó espectacular. Y en esto, hubo un esfuerzo conjunto. Mary, mi esposa, tuvo la visión acertada de hacerlo en este espacio, que al ser más grande permitió una mejor circulación. El año pasado, el otro salón nos había quedado chico”, comentó Carlos Salpurido.

“La Rural también aportó muchísimo, porque cuando decidimos hacerlo en el salón Lenzi, la comisión lo embelleció. Con las luces y la iluminación, quedó realmente hermoso”, remarcó.
La participación de otras pymes locales, dedicadas a la gastronomía, sin dudas, le dio un aporte sustancial: “Nos encanta que esta Expo contagie a otras empresas y se sumen. El vino, los fiambres, la buena música… todo comulga para que pasemos una linda noche”, destacó.

“Hacer la Expo Vinos lleva tiempo y esfuerzo. Son muchos meses de organización y, por suerte, tengo a mi lado el fuerte respaldo de mi esposa”, subrayó.
“Este año cumplimos 22 años con Dionisio, una vinoteca que concibe al vino para todos. Si bien en esta Expo exhibimos nuestras mejores cartas, nosotros tenemos vinos para todos los segmentos del mercado, sin dejar de lado la premisa fundamental de la relación precio/producto”, enfatizó.

“Hace ya más de dos décadas que estamos en Saladillo, una ciudad que nos recibió con los brazos abiertos y con una actitud emprendedora que contagia. Es importante también el acompañamiento de las autoridades municipales, algo que no se da en todos lados. Creo que lo más importante de todo es que el vino nos une.”
















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