Con la llegada del otoño, llegan a los campos de Saladillo aves migratorias que ya nidificaron en la Patagonia y buscan temperaturas más altas y alimento.
En esta secuencia de imágenes del fotógrafo naturalista Carlos Danti, mostramos algunas de esas especies y sus características.
CHORLO CABEZÓN (Oreopholus ruficollis): Es un Chorlo de buen porte (25 cm) y bonitos colores, se mimetizan bastante bien en su hábitat, se mueven en bandadas por los campos de pastos cortos y de siembra directa.


MONJITA CHOCOLATE (Neoxolmis rufiventris): a veces junto al Chorlo cabezón, andan solos o de a par, hacen pequeñas carreritas en el campo y son llamativos al volar.


BANDURRIA AUSTRAL (Threristicus melanophis): aves de gran tamaño (57 cm), andan en grupos. Tienen un llamativo pico curvo y un bonito diseño al volar. Emiten un fuerte grito que simula un golpe de un pesado martillo en una plancha de metal.


SOBREPUESTO lLesonia rufa): Pequeño pajarito (11 cm) que se mueve en bandaditas por el campo, es bastante confiado e inquieto. El macho tiene una colorida monturita rufa en su lomo.


CHORLITO PECHO CANELA (Charadrius modestus): Este chorlo confiado y pasivo, se suele ver en ambientes húmedos, tiene un plumaje modesto en invierno, pero llegado agosto y septiembre antes de partir hacia el sur adquiere su plumaje nupcial


AGACHONA CHICA (Thinocorus rumicivorus): es un chorlo aperdizado del tamaño de la torcacita, llegan en bandadas y son muy miméticos, se echan en el suelo ante algún peligro.












