Organizada por Grupo ITEC Saladillo, se llevó a cabo este viernes, en el auditorio de la Cooperativa Eléctrica de Saladillo (CES), una importante jornada sobre generación de energías, a cargo del ingeniero Roberto Fagan.
Durante su exposición, destinada a desarrolladores de proyectos renovables, profesionales, estudiantes, docentes, instaladores de energía eléctrica, empresas vinculadas al sector energético y público general, el disertante se explayó acerca de diferentes fuentes primarias de energía, costos, desafíos y oportunidades para el futuro.
El temario incluyó los siguientes puntos: Fuentes de energía renovables y no renovables; ventajas y desventajas de cada una de las fuentes; combinación de tipos de energías, confiabilidad y estabilidad de sistema; cómo se compone el costo de la energía; costo de producción, transporte y distribución de la energía; cuello de botella en la producción, transmisión y distribución.
“Nos resultó un espacio interesante para conocer y debatir sobre los desafíos y oportunidades que plantea el presente y futuro energético. Una oportunidad para incorporar conocimientos, intercambiar experiencias y comprender mejor el escenario energético actual”, expresó la presidenta de ITEC, Isabela Bonaccio.

El ingeniero Fagan señaló que últimamente se están instalando parques solares en todo el país, pero advirtió que hay que analizar la ecuación en cada caso.
“Si los costos de capital están a valores bajos, los números pueden cerrar. No obstante, hay que tener cuidado con los parques solares, porque también tienen sus desventajas. Si uno pone demasiados en la misma red, pueden traer problemas en la estabilidad de la tensión y de la frecuencia”, explicó.
“Por supuesto, eso sucede en parques fotovoltaicos grandes. El gran apagón que hubo en España hace dos años, buena parte se debió porque tenían el 70% de la energía con generación solar y eólica”, comentó.
Lo más estable es una turbina de vapor o hidroeléctrica o una planta nuclear. “Esas unidades tienen masas rotantes muy grandes, que girando a una determinada velocidad tienen inercia ante una variación en la red. En cambio, un panel solar o un molino eólico no tienen inercia. No frenan nada”, comparó.
Por otro lado, Fagan indicó que la generación de energía a través de biodigestores es una muy buena idea, sobre todo en el ámbito rural, porque permite solucionar el problema de los gases de efecto invernadero y promover un ciclo virtuoso de energía renovable.

Hoy en día, se están explorando todas las fuentes de energía. “Lo que sucede es que hay un tema económico de por medio. Por ejemplo, Europa está yendo hacia el hidrógeno como vector de combustible, pero a nosotros no nos cierra. Si nosotros ponemos hidrógeno, los costos son infinitos”, manifestó.
“Como nosotros tenemos mucho gas, y a precios muy buenos, pienso que es la primera gran opción para generar energía. También están las fuentes renovables, siempre que no nos vayamos al extremo. Hacia la energía nuclear podemos ir, siempre y cuando no compremos plantas chinas a precios infinitos. Si las hacemos acá, a costos razonables, no me parece inviable. Es una fuente estable, ambientalmente muy buena, y tiene trayectorias de 40 a 50 años de operación sin problemas”, destacó.
“Las hidroeléctricas, que son las que más me gustan, lamentablemente hoy no se pueden desarrollar porque el costo de capital es muy alto. Normalmente, tienen un aprovechamiento multipropósito: en primer lugar, contienen el agua; segundo, aseguran el agua potable; tercero, garantizan el riego; cuarto, protegen a la población; y lo que sobra se usa para generar energía eléctrica”, fundamentó.
“En el primer mundo, a diferencia de nosotros, están muy metidos en el tema de la transición energética, el cambio climático, y cumplir con las pautas de bajar la cantidad de emisiones. Han cerrado plantas nucleares y a carbón, y van camino de ser ambientalmente más amigables”, señaló.
“Nosotros, en cambio, no tenemos alternativa. Tenemos plantas térmicas de 60 años que en cualquier país normal estarían desguazadas, pero acá siguen andando porque nuestra realidad económica es otra”, finalizó.












