Como cada año para esta fecha, la comunidad católica de Saladillo celebró y honró a su patrona en las calles y en el templo parroquial, con una convocante festividad.
Portando la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, centenares de fieles devotos recorrieron en procesión calles y avenidas de la ciudad hasta arribar al atrio de la Iglesia, donde el padre Gustavo Seguí elevó una oración a la Santísima Virgen, tras el cálido recibimiento de la Banda de Bomberos Voluntarios.

Luego del mensaje del presbítero, se llevó a cabo la misa en acción de gracias y más tarde los feligreses compartieron chocolate caliente servido por el Grupo Scout Papa Juan XXIII, además de participar de la feria de emprendedores en la plaza principal.
“Hoy nos hemos reunido para honrar a nuestra Madre, en este misterio precioso de la Asunción de María. La hemos honrado saliendo a las calles, sin miedo a que pudiera llover. Ella nos ha protegido”, expresó el sacerdote.

“María asciende hoy al Cielo. Entra a la morada eterna de Dios a descansar. Pero como Madre, desde el Cielo, tiene su mirada puesta en esta familia que somos nosotros. María siempre acude en nuestras necesidades a socorrernos. Y por eso, tenemos que tener en ella una confianza absoluta, porque todo lo puede delante de Jesús con su ruego. Ella ha sido nombrada Reina del Cielo y de la Tierra. Nunca nos ha defraudado con su auxilio”, enfatizó el párroco.

“De alguna manera, la entrada de la imagen de la Virgen al templo recuerda la entrada triunfal de María al Cielo en cuerpo y alma. Allí, en la Iglesia, la Casa de Dios, también nosotros somos invitados a unirnos a Cristo en la Eucaristía. Es un anticipo que nos prepara para la Patria del Cielo.”
“Con un corazón humilde, sigamos a Jesús con fidelidad y alegraremos el corazón de esta Madre Santísima. Ella protege, sin duda, a nuestro pueblo. Reina en los corazones de todos los habitantes de Saladillo y hacia allí tenemos que llevar su devoción”, completó.











