“¡Defendamos nuestra soberanía!” Bajo esta consigna, vecinas y vecinos de Saladillo, se concentraron este miércoles en la plaza principal para rechazar el proyecto del Gobierno nacional que pretende modificar la Ley de Tierras 26.737.
Tras señalar que “la tierra y el agua no se venden, sino que se defienden”, compartieron una serie de reflexiones en torno al mástil, portando carteles, banderas y pancartas.
Participaron también representantes de organizaciones sociales, ambientales, políticas y gremiales, quienes aseguraron que, de aprobarse la ley que pretende el Gobierno de Milei, se facilitará la venta de tierras estratégicas, se reducirán mecanismos de protección ambiental y se favorecerá la concentración y extranjerización de recursos naturales.
Si bien este mismo miércoles el bloque libertario encabezado por Patricia Bullrich retiró el capítulo de extranjerización de tierras del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada ante la fuerte presión de los bloques aliados, la masiva movilización prevista para este jueves en las puertas del Congreso sigue en pie.

“Hay que marchar, otra no queda. Es necesario ponerle un freno a este Gobierno”, manifestaron los movilizados, porque el proyecto de ley que impulsa el presidente Milei “no representa meramente un debate económico de desregulación, sino una discusión crítica sobre la soberanía territorial y el control geopolítico de los recursos naturales esenciales en la Argentina actual”.
“Años después de la sanción, la Ley de Tierras mantiene vigentes pilares fundamentales destinados a resguardar el patrimonio nacional, tales como el tope del 15% que limita la titularidad de tierras rurales en manos extranjeras a nivel nacional, provincial y municipal, la prohibición de extranjerización en zonas linderas a cuerpos de agua estratégicos y las restricciones estrictas sobre la adquisición de suelo en áreas de seguridad de frontera”, argumentaron.

“Actualmente, mientras los diversos intentos por la vía ejecutiva y legislativa buscan flexibilizar estos límites para facilitar la radicación de capitales transnacionales sin restricciones de escala o ubicación, la resistencia y vigencia de los topes se sostienen primordialmente a través de medidas cautelares y fallos judiciales en medio de un ‘intenso’ debate en el Congreso. En fin, tenemos que seguir resistiendo en defensa de nuestra tierra, nuestros recursos y nuestro futuro”, completaron.












