El 9 de Julio de 1816, en la Casa de Tucumán, nuestros representantes declararon la independencia y rompieron las cadenas que nos ataban a la dominación extranjera.
Fue un acto de coraje y de visión: poner la soberanía de la Patria por encima de cualquier interés.
Hoy, 210 años después, la independencia vuelve a ser un compromiso vigente. En un contexto donde se recorta la educación y la salud, donde se vulneran derechos de jubilados y trabajadores, y donde se intenta privatizar empresas estratégicas y hasta recursos naturales como el Río de la Plata, la defensa de la soberanía científica, tecnológica y social es más urgente que nunca.
La independencia no es sólo un recuerdo: es una tarea diaria. Es cuidar lo que nos pertenece, garantizar igualdad de oportunidades y construir un país libre, justo y soberano.
Partido Justicialista de Saladillo














