A pesar del clima desapacible y de las lluvias del día anterior, este viernes, la firma Sivero & Cía pudo desarrollar normalmente su remate mensual de hacienda de invernada y cría en Saladillo, con muy buena presencia de compradores.
Alrededor de 1600 cabezas fueron comercializadas de manera ágil en aproximadamente una hora en el predio ferial de la Sociedad Rural, bajo el martillo de Enrique Wallace.
“Por suerte, pudimos encerrar toda la hacienda el jueves y hoy, después de una mañana bastante fea, al mediodía se despejó y hubo una temperatura super agradable”, describió Wallace, finalizadas las ventas.

Los precios registrados en la subasta son acordes a la realidad que atraviesa la ganadería.
Las vaquillonas anduvieron en el orden de los 2.600.000 pesos y las vacas usadas entre 1.500.000 y 2.000.000.
Un dato para tener en cuenta es que se notó bastante paridad entre los valores del macho y de la hembra, con precios que oscilaron entre 5500 y 6000 pesos el kilo. Los novillitos grandes se vendieron entre 5200 y 5300 pesos y terneros entre 6200 y 6500.
Wallace sostuvo que la baja que se registra hoy en la hacienda gorda para faena “es verdaderamente preocupante”, ya que “se ha desfasado bastante” con relación a los valores de la invernada.
No obstante, aclaró que con la invernada estamos superando ya el “pico de la oferta”. En nuestra región, el fuerte se da entre marzo y mayo y desde ahora empieza a aflojar, debido a que no es una zona que se caracterice por una oferta prolongada de invernada.
“Mucho ternero que se produce en los mismos campos, luego se destina a engorde. Es lo que se denomina ciclo completo. Hay un porcentaje de campo que vende ternero al destete y otro que comercializa novillito gordo”, completó.











