Desde el Partido Justicialista de Saladillo recordamos el natalicio de Eva Perón, una mujer que dejó una huella imborrable en la historia argentina. Su compromiso con los más humildes, su lucha por la justicia social y su voz firme en defensa de los derechos de las mujeres siguen siendo inspiración.
Evita no fue sólo una figura política; es un símbolo de entrega, pasión y cercanía con el pueblo.
Su legado vive en cada conquista social y en cada acto de solidaridad. Los años pasan, pero su nombre sigue despertando memoria, emoción y debate. Porque Evita no es pasado: es espíritu y esencia de nuestra identidad.














