A 44 años del hundimiento del Crucero ARA Gral. Belgrano durante la guerra del Atlántico Sur, este sábado 2 de mayo, el Museo de Saladillo abrió sus puertas para una visita guiada por la sala Malvinas Argentinas.
Este acto fue precedido por una breve ceremonia que se realizó frente al Monumento ARA Gral. Belgrano, en la plazoleta homónima ubicada en la esquina de Álvarez de Toledo y Zamorano, donde se colocó una palma de laureles en homenaje a los 323 héroes que perdieron su vida en aquel hundimiento, entre ellos el saladillense Héctor Omar Gorosito. Participaron autoridades y también dos tripulantes sobrevivientes: Juan Carlos Ruviera y Roberto Romero.

Conducida por Romina Virgili, la visita guiada se desarrolló en la muestra permanente Malvinas Argentinas, inaugurada en 2018 en el Museo. En ella se exhiben objetos personales que fueron aportados por veteranos de guerra saladillenses.
Ruviera contó que todos los 2 de mayo asiste al acto que se realiza en Puerto Belgrano, pero esta vez decidió quedarse para honrar a Héctor Omar Gorosito junto a su camarada Roberto Romero.
“Es muy fuerte lo que estamos viviendo por estas horas, porque hace 44 años estábamos en nuestras balsas en medio del mar y no sabíamos cómo íbamos a pasar la noche. Hacía mucho frío y las olas eran enormes. Afrontamos una tormenta, sin saber qué pasaría. Tuvimos la suerte de sobrevivir, pero muchos otros camaradas no”, lamentó Ruviera.

Roberto Romero, que durante el ataque británico estaba en la cubierta baja del buque, también recordó aquel episodio: “Yo me desempeñaba en un cañón de 40 mm (defensa antiaérea) y estaba por cubrir mi puesto de combate de 16 a 20, cuando fuimos torpedeados a la hora 16. Me alcanzó la onda expansiva y me desmayé. Estuve 20 minutos aturdido y perdí el conocimiento. Cuando desperté, ya no se podía salvar el barco y se dio la orden de abandono”, relató compungido.
“Desde el día anterior nosotros estábamos preparados, porque íbamos a entrar en zona de exclusión. Era el radio que había puesto Inglaterra. Sin embargo, nos atacaron igual. Fue en crimen de guerra, porque para las 16 horas estábamos muy lejos de la zona de combate”, explicó.

“El ARA Gral. Belgrano, que anteriormente se llamó USS Phoenix y se salvó durante el ataque a Pearl Harbor en la Segunda Guerra Mundial, era indestructible. Si a nosotros los ingleses nos hubieran torpedeado estando de guardia, al acorazado no lo hundían”, manifestó Romero, que vivió 36 años en Ushuaia tras la guerra.
Presente en la visita guiada, el intendente José Luis Salomón expresó que el Museo es testimonio de muchos recuerdos que cada veterano de guerra atesora, en el marco de esta malvinización constante. “Es una etapa que no se olvida nunca”, concluyó.











