Por Carlos Antonio Gorosito – Ex Intendente de Saladillo

El Dr. Raúl Alfonsín fue el dirigente político que lideró la recuperación de la democracia. Y tuvo, además, la ciclópea tarea de consolidarla. Tuvo que soportar cuatro levantamientos “carapintadas”, el primero de ellos encabezado por el teniente coronel Aldo Rico durante Semana Santa de 1987.
Se vivieron varios días de conmoción y zozobra institucional. El presidente Alfonsín concurrió personalmente a Campo de Mayo para que los rebeldes depusieran su actitud.
Finalmente, Rico depuso la actitud y con él todos los amotinados y el presidente Alfonsín regresó a la Casa Rosada donde estuvo acompañado por la dirigencia política de todos de los sectores de ese tiempo.
El peronismo era liderado por el Dr. Antonio Cafiero, quien estuvo a la altura de las circunstancias, como muchos otros dirigentes democráticos. El 19 de abril de 1987, hace hoy 39 años, el Presidente de la Nación dijo desde los balcones de la Casa Rosada al pueblo allí congregado y por los medios de difusión a la Nación toda lo siguiente: “Compatriotas, Felices Pascuas. Los hombres amotinados han depuesto su actitud. Como corresponde, serán detenidos y sometidos a la Justicia. Se trata de un conjunto de hombres, algunos de ellos héroes de la guerra de las Malvinas, que tomaron esta posición equivocada y que han reiterado que su intención no era la de provocar un golpe de Estado, pero de todas formas han llevado al país a esta conmoción, a esta tensión y han provocado estas circunstancias que todos hemos vivido, de la que ha sido protagonista fundamental el pueblo argentino en su conjunto. Para evitar derramamientos de sangre, di instrucciones a los mandos del Ejército para que no se procediera a la represión y hoy podemos todos dar gracias a Dios: la casa está en orden y no hay sangre en la Argentina. Le pido al pueblo que ha ingresado a Campo de Mayo que se retire, que es necesario que así se lo haga. Y le pido a todos ustedes, vuelvan a sus casas a besar a sus hijos, a celebrar las Pascuas en paz en la Argentina”.

El pueblo estuvo dispuesto a defender la democracia. Al Dr. Alfonsín le tocaron tiempos difíciles. El presidente de la recuperación de la democracia “no cazó leones y tigres en el zoológico”. Le tocó enjuiciar a las Juntas Militares por la violación sistemática de los derechos humanos en un contexto sumamente difícil, que constituyó en un hecho inédito en el mundo.
Quienes hoy tengan 39 años de vida y los más jóvenes aún, jamás han conocido y lo fue una dictadura y jamás la conocerán a partir de la recuperación de la democracia en 1983.
Hemos tenido desde entonces gobiernos que han defendido el interés nacional y trabajado por la justicia social, y otros que no lo han hecho e incluso han entregado el patrimonio nacional, y gobiernos conservadores autoritarios y populistas de derecha que no creen en la justicia social y en el rol regulador del Estado como el que tenemos ahora, pero lo que nunca tendremos en el futuro en la Argentina será un golpe de Estado.
Los gobiernos se irán cambiando por medio del voto popular, en el turno electoral correspondiente. Pero ello será así en la medida de que los argentinos tengamos convicciones democráticas y luchemos por la vigencia del sistema democrático.
Cada uno luchará por sus ideas y convicciones y en las urnas la mayoría del pueblo será la que defina quien nos gobiernen. Y periódicamente, reitero, tendremos la posibilidad de elegir a nuestros presentantes.
Las fotos que acompañan este escrito fueron tomadas el 19 de abril de 1987 por el saladillense Mario “Pipo” King, quien se encontraba en el lugar de los acontecimientos. Me las dio en julio de 2022.
Al encontrarlas, las publico al recordar uno de los momentos trágicos de nuestra historia reciente y que el presidente Alfonsín supo encauzar para sostener la democracia y sembrar la semilla de su consolidación.














