Por Carlos Antonio Gorosito – Ex Intendente de Saladillo
El 12 de septiembre de 2007, siendo Intendente Municipal, se fundó la Biblioteca Municipal Augusto U. Cicaré en la localidad de Polvaredas, la que pronto estará arribando a su 19° aniversario.
Comenzó a funcionar en la casa que utilizaban los docentes linderos y en el predio de la Escuela N°13.
Una biblioteca es un espacio de irradiación de cultura y conocimiento por excelencia. Es la expresión más democrática de la cultura y difusión del conocimiento.
Las bibliotecas públicas prestan libros gratuitamente y es el lugar donde concurren a leer e investigar los ciudadanos independientemente de su condición social, económica, religiosa o política.
Son espacios igualitarios y diversos. Las bibliotecas buscan preservar el patrimonio cultural de una comunidad. Su espacio físico es el lugar adecuado para la promoción de actividades y talleres culturales.
La Biblioteca Augusto U. Cicaré es el referente cultural por definición de la localidad de Polvaredas. En su momento, impulsé la imposición del nombre del genio de la localidad a la Biblioteca, porque “Pirincho” Cicaré es un referente cultural por antonomasia desde su rol de inventor y apasionado por los helicópteros.
Convencido de que la Biblioteca necesitaba contar con un edificio propio para reafirmar su identidad. Uno de los rasgos identitarios de las instituciones es su sede social. Es por ello que impulsé y concreté desde el Estado municipal, en representación del pueblo, la construcción de un moderno edificio frente a la plaza de Polvaredas, que el que se inaugurara el 18 de noviembre de 2012.
Durante 2024, el actual intendente José Luis Salomón realizó la ampliación de la sala de lectura y construcción de un depósito.
La Biblioteca seguirá consolidándose como referente cultural de la localidad y empezará a prepararse para el 20° aniversario en 2027, con nuevos proyectos y desafíos.
Una vez concluido mi mandato como intendente, la visito periódicamente. Me reúno con integrantes de la Comisión Directiva, escucho sus inquietudes y trato de colaborar con sus necesidades.
El jueves 16 de abril, la visité e hice una donación personal de libros, a partir de un listado que me fue proporcionado por los integrantes de la misma.
En la oportunidad, fui recibido por la presidenta de la Comisión, Flavia Rodríguez, conjuntamente con Irma Gallo, Ramona Guerrero y Nancy Mottura, quienes integran la actual Comisión Directiva.
Me interioricé de las actuales necesidades culturales de la localidad, con el compromiso de colaborar en la medida de mis posibilidades.
Los exhorté a seguir consolidando el perfil cultural de la institución y de la localidad. Les sugerí, además, realizar anualmente, para la época de cada aniversario de la institución “La campaña del libro”, donde soliciten a la comunidad en su conjunto la donación de un libro de actualidad a partir de un listado proporcionado por la misma Biblioteca.
Se trataría de libros requeridos por la Biblioteca y no los que nos sobran en nuestras casas. Los libros que puedan obtener durante la campaña, independientemente de su cantidad, contribuirán a incrementar el patrimonio bibliográfico.
Debemos consolidar el hábito de la lectura desde la niñez y durante todas las etapas de la vida y las bibliotecas públicas y populares son los vectores que nos conducen hacia el conocimiento, su ampliación y su renovación permanente durante toda nuestra existencia.
Muchas veces he citado –y hoy lo hago una vez más– esta frase de Isaac Asimov, escritor estadounidense de origen ruso: 1920-1992, sobre el rol de las bibliotecas: “No es sólo una biblioteca. Es una nave espacial que te llevará a los puntos más lejanos del universo, una máquina del tiempo que te llevará al pasado lejano y al lejano futuro, un maestro que sabe más que ningún ser humano, un amigo que te divertirá y te consolará y sobre todo una salida a una vida mejor, más feliz y más útil”.
Está claro entonces el rol de las bibliotecas, a las que debemos apoyar desde el Estado y desde la comunidad.














