Un día histórico y de gran emotividad vivió este domingo el Club Jacobo Urso, al quedar inaugurado el estadio Lindolfo Aguilar.
Después de mucho tiempo de trabajo, esfuerzo y dedicación, la cancha emplazada entre las calles Alisal, Rojas, Mariotto y Armendáriz fue finalmente habilitada, para disputar los torneos de la Liga de Fútbol de Saladillo.

La Subcomisión de Fútbol, presidida por Sergio Trellini, agradeció a todas las personas y empresas que colaboraron de distinta manera para la terminación de la cancha. Su generosidad fue fundamental para poder hacer posible este proyecto.

Ellos son: Municipalidad de Saladillo; intendente José Luis Salomón; ex intendente Carlos Antonio Gorosito; Subsecretaría de Deportes, a cargo de Nicolás Tosca; diputada Alejandra Lordén; diputado Ricardo Lissalde; Fabián Salguero; Walter Abarca; Gustavo Di Battista; Marcelo Clausel; Cooperativa Eléctrica de Saladillo; panadería La Vienesa; panadería Las Reinas; Germano Materiales; Pinturería del Centro; y Mosaicos Di Leo.

El acto, encabezado por autoridades municipales y dirigentes, contó con la presencia de representantes de distintos clubes, vecinos y familias.

Tras el corte de cintas, se descubrió el cartel con el nombre del estadio, y también fue presentada la placa con la imagen de las Islas Malvinas con los colores de Urso. En representación de los veteranos de guerra de Saladillo estuvo el doctor Guillermo Ni Coló.

Previamente, se llevó a cabo un encuentro de escuelitas de fútbol y posteriormente el partido amistoso inaugural entre Urso y Norberto de la Riestra.

Leticia Silveyra: “Las mujeres estuvieron siempre”
La colaboradora de la institución, Leticia Silveyra, expresó que no es casualidad que se inaugure la cancha un 8 de marzo, porque el Día de la Mujer no es sólo una fecha para saludar, sino para recordar la lucha, la perseverancia y el camino que tantas mujeres abrieron y siguen abriendo todos los días.
“Durante mucho tiempo, el fútbol fue pensado como un espacio casi exclusivo de los varones, pero las mujeres estuvieron siempre, jugando, organizando, alentando, enseñando, resistiendo, acompañando. Muchas veces en silencio, muchas veces enfrentando prejuicios, y aun así siguieron.”

“Hoy, inaugurar esta cancha, también es un mensaje. Es decir que el deporte es de todos y todas, que las niñas también puedan soñar en un futuro jugar acá. El talento no tiene género. El respeto es la base de cualquier equipo.”
“Que este espacio sea de encuentro, de compañerismo y de igualdad, un lugar donde se valore el esfuerzo, se celebren los logros y donde aprendamos que competir no es excluir, sino crecer juntos.”
“En este 8 de marzo, recordamos las luchas, pero también celebramos los avances y renovamos el compromiso de seguir construyendo espacios más justos dentro y fuera de la cancha.”

Pinino Aguilar: “Tener la cancha era algo soñado”
El presidente del Club Urso, Edgardo “Pinino” Aguilar, agradeció a todos por acompañar a la institución en este día tan especial e histórico: “Para nosotros, tener la cancha era algo soñado. Por fin hoy la podemos inaugurar”.
“Cuando resolvimos parar un año nuestra participación en el torneo de fútbol para abocarnos de lleno a terminar el estadio, recibimos críticas. Pero era la única manera de poder alcanzar la meta. Hoy, viendo los frutos, no nos arrepentimos de esa decisión”, expresó.
“Aunque no jugamos, seguimos adelante con la Escuelita de Fútbol y el merendero. Hoy la alegría es muy grande, porque tenemos la cancha y armamos Sub11, Sub 13 –si Dios quiere Sub17–, además de Reserva y Primera.”
“Agradezco a la Subcomisión de Fútbol, especialmente a ‘Rober’ y Emilio, que nos dieron una mano grande. También agradecemos a la familia ursista y a ‘Yeyo’ (Sergio Trellini), que fue el primero en sugerir que el estadio lleve el nombre de mi abuelo. Es una alegría enorme”, expresó Pinino, emocionado hasta las lágrimas.

Sergio Trellini: “Todos somos parte”
Por su parte, Sergio Trellini, titular de la Subcomisión de Fútbol de Urso, destacó el enorme trabajo que llevaron adelante para terminar la obra que habían iniciado los antecesores: “Lo que hoy inauguramos, es parte de un montón de gente que dejó obligaciones de lado para concretar el objetivo. Todos somos parte. Urso –un club con más de 100 años de historia– no podía darse el gusto de no tener su casa”.
“Arranqué a jugar al fútbol en 1987 –a los 10 años– y a Lindolfo lo tuve en Escuelita. Ya de chico, uno se daba cuenta las cosas que tanto él como otras personas hacían por el Club de forma gratuita. Cuando propusimos su nombre, no hubo una sola persona que se opusiera. Merecido homenaje.”
“Estamos felices. Hoy es un día de festejo, pero ya mañana el Club tiene que seguir trabajando y creciendo. Urso es grande y tiene historia en serio. Invitamos a la gente a sumarse”, remarcó.

Carlos A. Gorosito: “Sembramos lo que hoy estamos cosechando”
El ex intendente Carlos Gorosito señaló que un club más que centenario como Urso, merecía no perderse en la historia y recuperar su identidad. “Por eso hoy es un día de absoluta felicidad para todos: ursistas y comunidad de Saladillo en general”, enfatizó.
“Cuando se hizo la traza de Saladillo en la época fundacional, se establecieron cuatro plazas: Plaza de la Cruz (hoy Hospital Dr. Posadas); Plaza Falucho (donde estuvo el Club Huracán); Plaza España (donde estuvo el Club Urso); y Plaza Italia (hoy cancha de Argentino).”
“Allá por 1986, el terreno de Urso fue devuelto a la Municipalidad, para que se haga Plaza España en la época del intendente Francisco Ferro. Urso tenía el espacio para hacer su cancha, pero el Club atravesó una serie de dificultades, fundamentalmente desde el campo económico. En aquel momento, algunos de los que ya no están, como ‘Perico’ Lara, Ronald Cabral, Roberto Dellatorre, Orlando D’Aloia, ‘El Negro” Romero, los Aguilar y algunos más, se reunieron conmigo. ‘Estamos mal y vamos a perder el Club’, me dijeron. ‘No lo van a perder, porque el Municipio de Saladillo va a tomar la decisión de asistirlos económicamente’, les respondí.”
“Por entonces, a través de los medios de comunicación, especialmente en el noticiero de Canal 5 conducido por Aldo Rachit, mucha gente me mató. ‘¿Cómo le van a dar plata al Club Urso?’, decían. Las críticas eran duras y hasta con burla. Pero no importó, porque sembramos lo que hoy estamos cosechando. No fue el Municipio el que salvó a una institución emblemática como Urso, sino la propia comunidad”, afirmó.
“Desde entonces, empezamos a explorar qué lugar le podíamos dar a Urso para que construyera su cancha… Y así surgió la posibilidad de cederle el terreno en el que hoy estamos (Alisal y Armendáriz). En 2005, para el aniversario de Saladillo, pusimos la piedra fundamental y más adelante inauguramos el alambrado. Hoy, a 21 años de aquel día, estamos cumpliendo otro sueño importantísimo, al inaugurar el estadio en una jornada muy especial. Con este acto, también les rendimos homenaje a las mujeres ursistas que tanto hicieron”, enfatizó.
“Siempre digo que tenemos que andar con el microscopio, para mirar y atender los temas de la coyuntura, y también con el telescopio, para observar y trabajar por los temas del largo plazo”, subrayó.
“Estoy contento también porque no han elegido cualquier nombre para el estadio. Lindolfo Aguilar ha sido un ursista de ley. Un luchador por los colores de Urso, como toda la familia Aguilar. Alguien con una personalidad avasallante. Hoy los convoco a todos para que no haya circunstancia alguna que a Jacobo Urso le haga bajar los brazos. ¡A seguir creciendo!”

Intendente Salomón: “Lo que han hecho es titánico”
El intendente José Luis Salomón se alegró de ver a muchos dirigentes de otros clubes en la inauguración de la cancha de Urso: “Es muy sano que eso nos suceda a los saladillenses”.
“Urso es un club que atravesó tempestades institucionales y climáticas y salió adelante. Lo que han hecho es titánico. Los felicitamos y asumimos el compromiso de acompañar.”
“Hoy Saladillo está de fiesta, porque este Club comienza darle alegría a todo su pueblo. Para la familia Aguilar, es un orgullo que el estadio lleve el nombre de alguien que hizo tanto por Urso. Que el balón –que durante mucho tiempo se detuvo– empiece a rodar y que no se detenga nunca más”.














