En Asamblea de Concejales y Mayores Contribuyentes, se aprobó este martes por mayoría la nueva Ordenanza Impositiva, Fiscal y Tarifaria Municipal de Saladillo, impulsada por el Departamento Ejecutivo.
La normativa fue avalada por el bloque oficialista de Juntos por el Cambio (JxC) y rechazada por las bancadas opositoras de Unión por la Patria (UxP) y La Libertad Avanza (LLA).
Al quedar igualados, tuvo que desempatar con su voto doble el presidente del cuerpo, Alejandro Armendáriz.
Apelando a lo establecido en la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y en la Ley Orgánica de las Municipalidades, el concejal de UxP, Leandro Ledesma, planteó la nulidad del voto doble del Presidente del HCD. Tratándose de un tema impositivo, el proyecto debería salir por mayoría absoluta. De hecho, en algunos municipios el tema llegó a judicializarse.
Sin embargo, el titular del cuerpo argumentó que esta modalidad del voto doble no es nueva, ya que se aplicó en oportunidades anteriores, y que está avalada por el Tribunal de Cuentas, según lo informado por la Asesoría Letrada.

Independientemente de este cuestionamiento que al final no prosperó, los bloques debatieron largo y tendido el expediente enviado por el Municipio, que propuso una actualización bimestral de las tasas municipales, tal como sucedió a lo largo de este año, en base al índice inflacionario.
Ergo, a partir de enero de 2026, la adecuación será del orden del 4,9%, por lo que un contribuyente pasará a abonar alrededor de 42 mil pesos mensuales por las prestaciones que brinda el Municipio, como recolección de residuos, barrido y limpieza, agua corriente, cloacas y alumbrado público.
En nombre del bloque de JxC, el concejal Manuel Cisneros fundamentó que esta medida es razonable, ya que el Municipio no propuso un aumento de tasas, tal como sucede hoy en otras comunas bonaerenses, producto de la crisis financiera, y aseguró que una de las metas del Gobierno local es apuntar a la eficiencia del gasto y a profundizar el equilibrio fiscal, tratando de mejorar paulatinamente el índice de cobrabilidad.

El concejal libertario Juan Nicora Gutiérrez comprendió la postura del oficialismo, pero no la acompañó porque lo conveniente es que el Municipio busque la forma de mejorar la cobrabilidad y optimizar los recursos, en lugar de seguir incrementando gravámenes.
Tampoco acompañó con su voto los fondos del CURS, de Obras Públicas y de Seguridad por considerar que no están detallados los gastos.
Tras manifestar lo mal que la están pasando los municipios por el ajuste brutal del Gobierno nacional en materia de coparticipación, el concejal Diego Yanson (UxP) señaló que la Comuna de Saladillo no es ajena a la crisis y los números así lo reflejan.
“La cobrabilidad de las tasas viene cayendo año a año. En 2023 fue de 75,33% y en 2024 de 66,58%, y si el Municipio sigue aumentando cada dos meses ese índice irá de mal en peor”, sostuvo el edil peronista, e indicó que lo aconsejable, para no desfinanciar al Ejecutivo, es que la adecuación sea cuatrimestral, en vez de bimestral, permitiendo que los contribuyentes puedan tener un ahorro del 11%.
Por su parte, el mayor contribuyente Nicolás Carullo señaló que este tipo de medidas es perjudicial para los que menos ganan y puso como ejemplo a los empleados municipales, ya que la actualización bimestral de las tasas incide en un 10% de sus sueldos.
En tanto, el mayor contribuyente César Messidoro propuso que el Municipio busque el modo de incluir, a través de una tasa diferenciada, a los vecinos de menores recursos que hoy, por razones económicas, no abonan sus tasas, incidiendo negativamente en los índices de cobrabilidad. “Siempre uno es mejor que cero”, metaforizó.
Tras escuchar los argumentos de la oposición, el concejal radical Cisneros indicó que, más allá de las observaciones planteadas, no se puede desfinanciar al Municipio, ya que es el Estado más cercano que da respuesta a las múltiples demandas de la comunidad. “En ese marco, necesitamos un Estado presente, pero eficiente”, completó.















Comments are closed