Por Carlos Gorosito – Ex Intendente de Saladillo
André Malraux (1901-1976, novelista y político francés) decía: “La cultura hace al hombre algo más que un accidente del universo”.
Ethel María Mariotto de Mirassou es algo más que una presencia circunstancial en el universo, en nuestro Saladillo. Ha sido y es una irradiadora de cultura. Es cultura en todos los sentidos, pero fundamentalmente desde lo que decía Cicerón, quien escribió sobre que la cultura estaba relacionada con el cultivo del alma o “cultura animi”.
Ethel ha ayudado y nos ayuda a cultivar el alma. El 30 de noviembre arribó a sus 90 años de vida, ya que nació ese mismo día de 1935.
En esas 9 décadas de existencia, se compendia una rica vida que se extendió a la comunidad por medio de su labor como docente, escritora, poeta, oradora, funcionaria pública, promotora y motivadora cultural y siempre innovadora.
Sin duda, su aporte comunitario ha sido y es sumamente valioso, deja una huella imborrable en la prolífica historia cultural local.

Desde muy niña, se percibieron en ella condiciones excepcionales para el aprendizaje y la adquisición precoz del conocimiento; esas cualidades la hicieron ingresar en su momento previo examen a 2do grado sin haber cursado el 1ro; logró destacarse y recibirse como docente a la edad de 16 años.
Inmediatamente de haber obtenido su título, comenzó a ejercer la docencia en la Escuela N°1 Domingo Faustino Sarmiento; fue, además, directora y docente de la Escuela Fray Mamerto Esquiu de la localidad de Álvarez de Toledo, como así también de la Escuela N°21 J.V. González del paraje la Barrancosa.
Continuó su carrera docente en la Escuela N°11 República de Costa Rica hasta que se acogió a los beneficios de la jubilación en 1.980.
Durante el ejercicio de la docencia, tuvo el reconocimiento de sus superiores, sus pares y de la comunidad educativa en general.
Su vocación por los temas culturales hizo que el entonces intendente Ariel Horacio Delia (PJ) la designe como directora de Cultura del Municipio, cargo que comenzó a ejercer a partir del 1° de diciembre de 1973 hasta el 24 de marzo de 1976, desempeñándose ad honorem.
Desde la Dirección de Cultura, promovió una intensa actividad cultural en nuestra ciudad. También promovió y participó en la creación del Grupo de Amigos de las Letras; fue impulsora de la creación del Grupo Experimental de Teatro; auspició la publicación de libros de autores locales como “La puerta”, del recordado Juan Ramón Reynoso; promovió la creación de la Agrupación Coral; formó parte de la comisión que impulsó la creación del Museo y Archivo Histórico Municipal.
Diversas comisiones organizadoras de eventos populares la han tenido como una de las más activas animadoras; la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción le encargó la redacción de textos autosacramentales de importante relevancia artística.
Todos los gobiernos municipales, y particularmente desde 1983 en adelante, le encargaron la redacción de textos para eventos culturales, lo que implica una valoración de la calidad de sus textos.
Ha participado como jurado en diversas muestras de teatro, llevadas a cabo por el Grupo Comedia de Saladillo. Ha sido requerida y es requerida permanentemente para la presentación de distintos eventos culturales: ya sea presentación de libros, obras teatrales, etc.
Ha prologado numerosos libros y es requerida en la actualidad para prologar libros. Los medios gráficos locales y regionales han valorado la calidad de sus escritos, habiendo colaborado en la redacción del desaparecido semanario El Argentino de Saladillo y con el también desaparecido diario regional La Mañana.
Entre sus publicaciones, se destaca un libro intitulado “Canciones para vos. Poemas para chicos y sus grandes”, un libro de poesías infantiles que recopila sus escritos realizados entre 1961 y 1964.
Tuvo un rol destacado en la Biblioteca Municipal Popular Bartolomé Mitre, ya que presidió su Comisión de Apoyo durante 27 años, desde 1987 hasta 2014, realizando junto al resto de la Comisión Directiva una relevante actividad cultural y obteniendo un reconocimiento de todos los sectores de la comunidad por su labor en esta institución.
Junto a la Comisión Directiva, y merced al legado económico del reconocido médico Dr. Ricardo Galliani, construyó el salón auditorio de la Biblioteca Mitre, que lleva el nombre del mencionado facultativo.
He realizado una muy apretada síntesis de la muy fecunda vida de Ethel al servicio de nuestra comunidad. En virtud de todo lo expuesto, solicité al HCD que fuera declarada ciudadana Distinguida de Saladillo.
El cuerpo deliberativo local valoró el aporte de Ethel y sancionó la Ordenanza 50/2018, por la cual fue declarada “ciudadana distinguida” del partido de Saladillo.
Diógenes El Cínico (412 a C- 323 a C) decía: “La cultura es un saber del que no tiene uno que acordarse… fluye espontáneamente”.
En Ethel María Mariotto de Mirassou todo fluye espontáneamente: es una gran y admirable oradora, escritora creativa e imaginativa, docente apasionada e inspiradora. Ha demostrado ser, además, una gran líder grupal en cada proyecto colectivo del que participó.
Mis roles como concejal, diputado provincial e intendente municipal me permitieron trabajar muchos años junto a ella en proyectos comunitarios, hasta pusimos la piedra fundamental para construir un moderno edificio para la Biblioteca Mitre, que lamentablemente no pudimos concretar.
Pero a mí me permitió conocer a una gran mujer, a una líder cultural que le ha regalado las 9 décadas de su vida a nuestro querido Saladillo.
Ethel es un emblema cultural de la ciudad y así la hemos reconocido al saludarla en el 90° aniversario de su natalicio.















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